El vino de Estados Unidos redobla la presión para volver a Canadá

Las bodegas piden a Washington una solución duradera tras más de un año de vetos provinciales al alcohol estadounidense

Jueves 04 de Junio de 2026

Compártelo

Leído › 422 veces

El Wine Institute ha pedido a las autoridades de Estados Unidos que aceleren las gestiones para devolver el vino estadounidense a las estanterías de Canadá, después de más de un año de vetos provinciales al alcohol procedente de su vecino del sur. La organización llevó esta reclamación a Washington durante una ronda de reuniones celebrada entre el 19 y el 21 de mayo, con la participación de propietarios de bodegas, enólogos y directivos de 14 empresas vinícolas de California.

La petición llega en un momento delicado para el comercio bilateral del vino. Canadá era hasta el año pasado el principal mercado exterior para el vino de Estados Unidos, según el propio Wine Institute. La retirada de estos productos de los lineales canadienses ha afectado a bodegas, distribuidores, comercios, restaurantes y consumidores en ambos lados de la frontera, además de añadir tensión a la relación comercial entre los dos países.

Durante tres días, la delegación mantuvo encuentros con 25 miembros de la Cámara de Representantes, cuatro senadores, personal del Congreso, responsables de la Administración estadounidense y representantes provinciales canadienses. El objetivo fue trasladar a los responsables políticos el efecto directo que estas restricciones tienen sobre las empresas del sector y pedir una solución estable que permita recuperar el acceso completo al mercado canadiense.

Steve Gross, presidente y consejero delegado del Wine Institute, explicó en un comunicado difundido el pasado 3 de junio que los productores trasladaron ejemplos concretos sobre el daño que están causando estas medidas. Según Gross, Canadá ha sido durante años un socio comercial esencial para el vino estadounidense y recuperar esa relación es básico para las bodegas, los trabajadores, los viticultores y las comunidades ligadas a esta actividad.

La organización también señaló que el problema no se limita a las ventas perdidas en un mercado exterior. La ausencia del vino estadounidense en Canadá altera la cadena comercial en varios niveles. Afecta al productor que exporta, al importador que distribuye, al minorista que vende y al establecimiento hostelero que incorpora estas referencias a su carta. También reduce la oferta disponible para el consumidor canadiense.

Robin Baggett, presidente del consejo del Wine Institute y socio gestor de Alpha Omega Winery, afirmó que cada bodega está viviendo este problema de una forma distinta, pero con un mismo resultado: menos negocio y más incertidumbre. En su opinión, cuando los responsables públicos escuchan directamente a los dirigentes del sector entienden mejor lo que está en juego para las empresas agrarias y para las zonas donde operan.

El conflicto tiene además una dimensión política y comercial más amplia. Las prohibiciones provinciales sobre bebidas alcohólicas estadounidenses se han convertido en un obstáculo dentro de la relación entre Washington y Ottawa. Aunque el comunicado del Wine Institute no detalla qué provincias mantienen estas restricciones ni cuál fue su origen exacto, sí deja claro que la organización considera prioritario restablecer cuanto antes la presencia del vino estadounidense en ese mercado.

En paralelo a esta reclamación sobre Canadá, la delegación aprovechó su visita a Washington para trasladar otras peticiones relacionadas con el sector. Entre ellas figuró el apoyo a programas del Departamento de Agricultura de Estados Unidos vinculados al vino y la preocupación por la expansión de productos de cáñamo con THC sin regulación suficiente en el mercado.

Como parte del encuentro anual en Washington, el Wine Institute organizó también una recepción con miembros del Congreso, asesores parlamentarios, cargos de la Administración y representantes del sector. Ese acto sirvió para mantener conversaciones con responsables públicos y para presentar vinos californianos cuya presencia comercial en Canadá quiere recuperar la organización.

La delegación se reunió asimismo con representantes gubernamentales canadienses de Quebec y Ontario. La presencia de interlocutores provinciales refleja que una parte del problema se juega precisamente en ese nivel administrativo, ya que en Canadá buena parte del control sobre la distribución y venta de alcohol depende de las provincias.

California concentra una parte esencial de la producción vinícola estadounidense y cualquier cierre prolongado del mercado canadiense tiene efectos directos sobre sus bodegas. Para muchas empresas, Canadá no era solo un destino exterior más, sino una salida comercial consolidada por proximidad geográfica, conocimiento del producto y relaciones estables con importadores y distribuidores.

La presión del Wine Institute busca ahora convertir esa preocupación empresarial en una respuesta política. La organización ha anunciado que seguirá pidiendo a los gobiernos de Estados Unidos y Canadá una solución duradera que restituya el acceso pleno del vino estadounidense al mercado canadiense. Mientras no llegue ese acuerdo, uno de los principales destinos exteriores para las bodegas estadounidenses seguirá parcialmente cerrado.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 422 veces