La receta de Laura Catena para mantener la experiencia social del vino

La médica y bodeguera argentina impulsa un proyecto que prioriza el bienestar y la vida social mediante productos elaborados con tecnología avanzada y energías renovables en España

Miércoles 17 de Diciembre de 2025

La industria del vino está viviendo un momento de reflexión sobre el significado real de la sostenibilidad. Tradicionalmente, el sector ha centrado sus esfuerzos en reducir el peso de las botellas, optimizar el uso del agua, controlar la huella de carbono y mejorar las prácticas agrícolas. Sin embargo, la médica y bodeguera argentina Laura Catena propone un enfoque diferente: situar el consumo moderado en el centro del debate sobre sostenibilidad.

Laura Catena es directora general de Bodega Catena Zapata en Argentina y fundadora del Catena Institute of Wine. Además de su labor enológica, ha ejercido como médica de urgencias en San Francisco durante casi tres décadas y es autora de varios libros y artículos científicos. Representa la cuarta generación de una familia dedicada al vino en Mendoza.

De cara al próximo año, Catena lanza Domaine EdeM, un proyecto impulsado por el Catena Institute of Wine que se centra en vinos con bajo o nulo contenido alcohólico. La iniciativa no se presenta solo como una medida ambiental, sino como una propuesta para fomentar un estilo de vida más equilibrado. Según explica Catena, el objetivo es ofrecer alternativas que permitan moderar el consumo sin necesidad de renunciar completamente al vino.

Catena diferencia claramente entre moderación y abstinencia. Reconoce que hay motivos médicos por los que algunas personas no deben consumir alcohol, pero considera que la industria tiene la responsabilidad de facilitar opciones para quienes desean reducir su ingesta sin dejar de disfrutar del vino. En su opinión, uno de los principales problemas actuales es que muchas personas han dejado de salir y socializar, optando por quedarse en casa con sus dispositivos electrónicos. Para ella, el vino forma parte de la cultura y los rituales sociales, y es importante preservar ese aspecto.

El proyecto Domaine EdeM surgió durante la pandemia, un periodo que supuso un cambio en los hábitos de consumo a nivel internacional. El confinamiento y la incertidumbre llevaron a muchas personas a beber más en casa, seguido después por una reducción motivada por mensajes sanitarios sobre los riesgos del alcohol. Según Catena, se observa que quienes bebían con moderación tienden a dejarlo por completo, mientras que quienes consumen en exceso mantienen sus hábitos. Por eso considera necesario ofrecer soluciones variadas.

Una de las propuestas del proyecto es lo que su hijo Dante McDermott Catena denomina “zebra striping”: alternar vinos sin alcohol, con bajo contenido alcohólico y tradicionales durante una comida o reunión. De este modo, se busca mantener la experiencia social del vino sin exceder los límites recomendados.

Domaine EdeM se presenta como un proyecto basado en la investigación científica más que en tendencias pasajeras. El equipo del Catena Institute se planteó si era posible elaborar vinos sin o con poco alcohol que mantuvieran el sabor y la calidad esperados por los consumidores. Para ello utilizan mosto de uva vinífera, verjus y botánicos naturales, sin azúcares añadidos ni aromas artificiales. Solo emplean sulfitos para garantizar la estabilidad del producto.

Catena subraya que la calidad de los ingredientes es fundamental. En fases iniciales algunos pensaban que no importaba tanto la calidad del vino base si después se iba a eliminar el alcohol, pero la experiencia demostró lo contrario.

La producción principal del proyecto se realiza en Toledo, España, donde cuentan con instalaciones alimentadas por energía solar y certificadas como neutras en carbono. España fue elegida porque Argentina aún no dispone de tecnología avanzada para desalcoholizar vinos. Catena reconoce que este proceso puede requerir mucha energía, pero afirma que han tomado medidas para compensar ese impacto ambiental.

Entre los productos elaborados figuran N.0 Rosæ (0%), un vino sin alcohol hecho con uvas Airén e infusión natural de pétalos de rosa; Blonde (0%) y Brunette (0,4%), dos aperitivos espumosos a base de mosto de Chardonnay y botánicos; y Uco Stones (7%), un vino elaborado con Chardonnay de montaña al que se añade mosto y verjus para reducir su graduación alcohólica sin diluirlo.

Aunque Domaine EdeM pone el foco en el consumo responsable, las cuestiones ambientales siguen siendo prioritarias para todo el grupo Catena. Han reducido el peso medio de sus botellas más del 40% y colaboran con fabricantes para seguir avanzando en este aspecto. También investigan nuevas técnicas agrícolas para ahorrar hasta un 30% de agua en viñedo.

Catena considera que limitar la sostenibilidad a parámetros como las emisiones de carbono resulta insuficiente. Defiende que cuidar la relación a largo plazo entre consumidores y vino es igual de importante para asegurar el futuro del sector. Según sus palabras, ofrecer productos saludables debe tener tanto peso como reducir el consumo de recursos naturales.

Con Domaine EdeM, Laura Catena busca aportar soluciones prácticas ante los cambios sociales y sanitarios actuales. Su propuesta pretende adaptar la cultura del vino a nuevas necesidades sin perder su esencia ni su papel social.

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