Castel Vins invierte 10 millones en la mayor planta de vino sin alcohol de Francia

Miércoles 17 de Diciembre de 2025

El grupo francés, uno de los mayores productores del mundo, apuesta por tecnología avanzada y prevé producir millones de botellas ante el auge del consumo

El grupo francés Castel Vins ha anunciado una inversión de 10 millones de euros para la creación de una unidad industrial dedicada a la producción de vino sin alcohol en su planta de La Chapelle-Heulin, en el departamento de Loira Atlántico. Esta iniciativa supone la mayor apuesta realizada hasta ahora por una empresa francesa en el sector del vino no-low (sin o con bajo contenido alcohólico), y responde a las previsiones de crecimiento del consumo tanto en Francia como en otros países.

La nueva instalación contará con tecnología de última generación, incluyendo un sistema de destilación al vacío que permite eliminar el alcohol del vino a baja temperatura, entre 30 y 40 grados centígrados, durante un periodo muy corto. Según la información facilitada por la empresa, este método permite conservar todos los aromas propios del vino, sin necesidad de añadir aromas externos. El proceso se completa con un enfriamiento a 5 grados y una estabilización mediante pasteurización, sin utilizar estabilizantes químicos. El resultado es un vino con un grado alcohólico inferior al 0,05 %, muy por debajo del límite legal para esta categoría, que se sitúa en el 0,5 %.

Castel Vins prevé producir varios millones de botellas al año en este centro, tanto para sus propias marcas como para terceros. Entre las marcas que ya forman parte de su oferta sin alcohol figuran Néphalia, Grain d’Envie y VilaVeroni. Además, el grupo planea utilizar la planta para elaborar vinos con bajo contenido alcohólico, ajustando el grado según las necesidades comerciales.

La apuesta de Castel se suma a otras inversiones recientes en el sector francés del vino sin alcohol, como las realizadas por Bordeaux Families en Gironda y Moderato/Vivadour en Gers. Otras empresas como Cordier by InVivo y Grands Chais de France también han reforzado su presencia en este segmento.

Uno de los objetivos principales de Castel es mejorar la calidad organoléptica del vino sin alcohol. Para ello, la empresa propone cambios normativos que permitan sustituir parte del azúcar añadido por glicerol, una sustancia presente de forma natural en el vino y que aporta volumen y suavidad. Actualmente existen debates técnicos sobre la cantidad aceptable de glicerol en estos productos dentro de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV).

Castel también solicita que se permita la elaboración de vinos sin alcohol bajo denominaciones geográficas protegidas (AOP e IGP), ya que actualmente solo pueden comercializarse como “vinos de Francia”, sin referencia al origen del viñedo. La empresa considera que esta limitación impide poner en valor el trabajo del viticultor y la diversidad de los terroirs franceses. En algunos casos concretos, como las IGP Val de Loire, Comté Tolosan y Périgord, ya se autoriza una reducción parcial del grado alcohólico hasta 6 %, pero Castel pide que esta posibilidad se amplíe a más regiones y también a vinos completamente desalcoholizados.

Según datos recogidos por Castel a través del estudio “Vinomètre by Toutlevin & Plus” realizado este año entre 5.000 consumidores franceses, un 16 % afirma consumir ya vinos sin alcohol. La empresa interpreta este dato como una señal positiva para el desarrollo futuro del sector, teniendo en cuenta que la distribución y los volúmenes actuales siguen siendo reducidos.

En paralelo al lanzamiento industrial, Castel Frères ha presentado su nueva marca Néphalia para el mercado europeo, con referencias como Chardonnay 0 %, Cabernet Sauvignon 0 %, rosado 0 % y espumoso 0 %. El distribuidor Barton & Guestier ofrece desde hace tiempo B&G Sparkling 0 %. Por su parte, la cadena Nicolas prepara el lanzamiento de su propia marca blanca coincidiendo con el Dry January del próximo mes de enero, con vinos blancos, tintos, rosados y espumosos sin alcohol.

La inversión anunciada por Castel refuerza la tendencia hacia productos alternativos dentro del sector vitivinícola francés y abre nuevas posibilidades tanto para los consumidores como para los productores interesados en diversificar su oferta.