El consumo alimentario en España se mantiene estable en 2024 mientras el gasto crece un 2,4 por ciento

Los hogares priorizan productos frescos y saludables y los jóvenes refuerzan la dieta mediterránea con opciones prácticas y rápidas

Viernes 30 de Mayo de 2025

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha presentado hoy el Informe de consumo alimentario en España correspondiente a 2024. El informe recoge que el consumo total de alimentos y bebidas en el país se mantuvo estable durante el año, con 30.668 millones de kilos o litros, lo que supone una reducción del 0,2 % respecto a 2023. El gasto total en alimentación ascendió a 119.667 millones de euros, un 2,4 % más que el año anterior. Cada persona gastó una media de 2.797 euros y consumió unos 680 kilos o litros de alimentos y bebidas.

El ministro ha explicado que la moderación de los precios durante 2024 ha permitido mantener la estabilidad en el consumo, después de un año anterior marcado por una subida importante de la inflación alimentaria. En 2023, los precios subieron un 7,3 %, lo que llevó a un aumento del gasto del 7,5 %. En cambio, en 2024 el ritmo de crecimiento del gasto se ha reducido.

Según el informe, los hogares españoles concentran la mayor parte del consumo alimentario, con un 87,5 % del volumen total. En los hogares se consumieron 26.823 millones de kilos o litros y se gastaron 83.795 millones de euros, un 2,6 % más que en 2023. El consumo per cápita en casa fue de 572 kilos o litros por persona, lo que supone una ligera bajada respecto al año anterior.

Los datos muestran que los hogares priorizan productos esenciales y saludables. El consumo diario de lácteos, frutas y hortalizas sigue siendo habitual. Las frutas, verduras y hortalizas aparecen en la dieta unas siete veces por semana en la mayoría de los hogares. Los alimentos frescos aumentan su presencia en la cesta (+0,3 %) y representan el 37,9 % del total. También crece el consumo de carnes (+2,4 %) y huevos (+2,9 %). Sin embargo, baja el consumo de productos pesqueros (-3,7 %), salvo las conservas de pescado y marisco (+2,1 %). El aceite de oliva desciende (-2 %) mientras que el aceite de girasol sube (+7,9 %). Las bebidas presentan caídas generales; los combinados bajan un 14,1 % y los zumos un 9,6 %.

El informe señala que los consumidores menores de 35 años prefieren alimentos fáciles y rápidos de preparar como legumbres cocidas, platos preparados o conservas. También optan por huevos y productos congelados o ahumados. A pesar de ello mantienen un consumo habitual de productos frescos como frutas, hortalizas o lácteos. Estos hábitos reflejan una tendencia hacia la dieta mediterránea entre los jóvenes.

El supermercado es el canal principal para la compra de alimentos en España. Acapara el 67 % del volumen total y crece un 1,8 % respecto al año anterior. Por su parte, hipermercados (-3 %) y tiendas tradicionales (-5,4 %) pierden cuota. La compra online sigue siendo minoritaria pero avanza ligeramente (+0,8 %), sobre todo en productos no frescos.

El consumo fuera del hogar se mantiene estable en volumen (-0,2 %) pero aumenta en gasto (+1,9 %), hasta alcanzar los 1.010 euros por persona al año. Bares y restaurantes concentran el 71,7 % del volumen aunque bajan ligeramente (-0,6 %). Sube el consumo en entornos laborales y casas ajenas mientras cae en la calle y centros educativos. Los productos más consumidos fuera del hogar son pan (37 %), carne (32 %) y hortalizas (32 %). El consumo con la familia aumenta (+1,2 %) así como en espacios laborales; baja con amigos (-1,9 %).

En cuanto a las rutinas alimentarias diarias dentro del hogar durante 2024 se observa una media de 22 ingestas por persona a la semana (+0,5 % respecto a 2023). Las principales comidas —desayuno, almuerzo y cena— ganan peso dentro del hogar y especialmente entre quienes llevan comida preparada al trabajo. El desayuno sigue siendo una rutina clave: lo realiza el 94 % de la población en casa y representa el 28 % del consumo doméstico. Aunque predomina el formato dulce para desayunar también crece el interés por opciones saladas (+1,5 %) sobre todo por motivos relacionados con la salud.

Las formas tradicionales de preparación pierden terreno frente a platos preparados o con ayuda culinaria moderna como la freidora de aire (presente ya en un 4 % de las preparaciones). La practicidad es la principal motivación para consumir alimentos en casa seguida del placer y el sabor.

En cuanto a las recetas más habituales se consolidan los platos con base vegetal como verduras o patatas así como pasta o recetas étnicas; disminuyen los platos con carne o arroz así como marisco y ensaladas aunque la ensalada verde sigue siendo la receta más consumida pese a perder algo de presencia frente a platos con lentejas o garbanzos.

El informe pone en valor que la dieta mediterránea sigue siendo referencia para los hogares españoles y gana peso entre los jóvenes consumidores. La planificación previa favorece compras más sostenibles y eficaces frente al desperdicio alimentario. La proximidad impulsa al supermercado como canal preferente mientras que baja la frecuencia con la que se acude a comprar debido a una mayor organización previa.

La tendencia general muestra una simplificación tanto en modos como tiempos de preparación buscando ahorrar tiempo sin renunciar a una alimentación saludable ni al disfrute gastronómico dentro del hogar español actual.

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