Mahala
Miércoles 04 de Abril de 2012
López de Lacalle, gran conocedor de la diversidad de vinos que se elaboran en todo el mundo dirigió la sesión titulada Acordes en mágica armonía: doce vinos de ensueño relatados por un gran vigneron, en la que compartió con los asistentes su gran pasión por 12 vinos considerados por él inolvidables y que le habían emocionado en algún momento de su vida.
Juan Carlos, acompañado de su hijo y su esposa, captó desde el primer momento la atención del público explicando anécdotas personales vividas con los propietarios, enólogos, bodegueros y viticultores de cada una de las bodegas de los vinos catados.
Fue una cata inolvidable, llena de recuerdos y vivencias alrededor de cada vino, donde destacó el momento en el que se cató un Marqués de Riscal Gran Reserva de 1956, un regalo sorpresa que Francisco Hurtado de Amézaga le quiso hacer a Juan Carlos López de Lacalle por ser la añada de su año de nacimiento.
Fue un detalle muy emotivo y espectacular ya que, debido a la antigüedad de la añada del vino, se tuvo que abrir la botella mediante el método tradicional del degüelle cortando el cuello de la botella con unas tenazas calientes.
La cata, considerada excelente por todos los asistentes, fue protagonizada por los siguientes vinos: