Jueves 27 de Agosto de 2026
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El Consejo Regulador de la DOCa Rioja informó este jueves, 27 de agosto, de que el viñedo avanza con buenas condiciones sanitarias en el conjunto de la denominación, a partir de los datos recogidos en el cuarto boletín de maduración de la campaña de vendimia de 2026. El organismo reúne muestras de Rioja Alta, Rioja Alavesa y Rioja Oriental, tres áreas que permiten ofrecer una imagen representativa del estado general del viñedo.
La valoración de los servicios técnicos apunta a un desarrollo vegetativo favorable. En términos generales, la uva mantiene una evolución acorde con esta fase del verano y con una maduración que, a estas alturas, presenta diferencias entre zonas, pero sin alteraciones sanitarias de conjunto. Ese es uno de los mensajes principales del informe del consejo, que sitúa la situación del viñedo en parámetros normales para estas fechas, aunque con la influencia propia del calor de las últimas semanas.
Uno de los indicadores analizados es el peso medio de la baya. En Rioja Oriental, ese dato muestra una tendencia hacia la estabilización y se sitúa ligeramente por debajo del valor del boletín anterior. El Consejo Regulador relaciona esa evolución con las elevadas temperaturas registradas. En viticultura, una reducción o freno en el aumento del peso de la baya suele ir ligada a una menor disponibilidad de agua y a episodios de calor, por lo que ese comportamiento encaja con parcelas sometidas a mayor estrés hídrico.
En Rioja Alta y Rioja Alavesa, por el contrario, los primeros datos de peso de baya se sitúan, en general, por encima de los de Rioja Oriental, aunque dentro de la normalidad. Esa diferencia entre áreas refleja la distinta respuesta del viñedo según la ubicación y las condiciones de cada zona. Rioja Oriental acostumbra a soportar temperaturas más altas en verano, mientras que Rioja Alta y Rioja Alavesa suelen mantener una evolución algo más contenida en este tramo de campaña, con efectos directos sobre el ritmo de maduración.
El grado alcohólico probable continúa al alza en toda la denominación, como es habitual conforme avanza la acumulación de azúcares en la uva. El incremento, no obstante, es más moderado en Rioja Oriental. En Rioja Alta y Rioja Alavesa, los valores se sitúan sensiblemente por encima de los anotados en las mismas fechas de la campaña de 2025. Para el consejo, esa comparación confirma el adelanto estimado de la vendimia en el conjunto de la DOCa Rioja, que se mantiene entre 10 y 15 días respecto al calendario del año pasado.
Ese adelanto no significa que toda la denominación vaya a evolucionar al mismo ritmo ni que todas las parcelas vayan a llegar a vendimia al mismo tiempo. En una zona amplia y diversa como Rioja, la fecha de recogida depende de la variedad, la altitud, la orientación y la disponibilidad de agua de cada viñedo. Por eso, los boletines de maduración se utilizan como una referencia técnica general, mientras la decisión final de cortar la uva se toma parcela a parcela.
Otro de los parámetros seguidos por los técnicos es la acidez total. El consejo señala que mantiene su evolución descendente lógica en este momento de la campaña, aunque durante la última semana esa caída ha sido menos acusada en Rioja Oriental. En Rioja Alta y Rioja Alavesa, en cambio, se observan valores de acidez sensiblemente inferiores a los registrados en el mismo periodo de 2025. La acidez es uno de los elementos que más pesan en el equilibrio final del vino, de modo que su seguimiento es clave para ajustar el momento de la vendimia.
El informe también recoge un descenso importante del ácido málico en todas las zonas. Ese compuesto suele reducirse con rapidez cuando se acumulan días cálidos y noches menos frescas, y su pérdida es uno de los signos habituales del avance de la maduración. Junto a ello, el pH presenta, con carácter general, cifras superiores a las de 2025 en fechas equivalentes. La combinación de menor acidez, descenso del málico y aumento del pH encaja con una campaña adelantada y con temperaturas elevadas en el tramo final de agosto.
En cuanto a la madurez fenólica, los datos mantienen una evolución favorable. Ese apartado mide, entre otros aspectos, el estado de compuestos presentes en hollejos y pepitas, muy ligados a la calidad de los tintos y al equilibrio entre color, estructura y frescura. El consejo no aprecia en este momento señales negativas de conjunto en ese campo, aunque sí mantiene la recomendación de vigilar muy de cerca las parcelas que hayan sufrido con más intensidad la falta de agua y el calor.
Las previsiones meteorológicas manejadas por los servicios técnicos apuntan a un descenso de las temperaturas nocturnas, una circunstancia que puede favorecer una maduración más equilibrada de los racimos en los próximos días. Aun así, el organismo pide un seguimiento muy exhaustivo en las parcelas más afectadas por el estrés hídrico y por las altas temperaturas, ya que en esos casos la evolución de la uva puede variar con rapidez y condicionar la fecha de vendimia.
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