Viernes 21 de Agosto de 2026
Leído › 813 veces

La Oficina de Impuestos y Comercio de Alcohol y Tabaco de Estados Unidos, conocida como TTB por sus siglas en inglés, ha creado la nueva área vitícola Columbia Hills en el condado de Klickitat, en el estado de Washington. La decisión se publicó este lunes, 17 de agosto, y la nueva delimitación entrará en vigor el próximo 16 de septiembre.
Columbia Hills tendrá 29.387 acres y quedará integrada por completo dentro de la ya existente Columbia Valley AVA, una de las áreas vitícolas reconocidas por la normativa federal estadounidense. La medida responde a una petición presentada en nombre del propietario de Cascade Cliffs Vineyard and Winery, una explotación situada dentro del perímetro aprobado.
En Estados Unidos, una AVA es una denominación geográfica usada en las etiquetas del vino. Su función es identificar zonas de cultivo de uva con rasgos físicos o climáticos propios. TTB recuerda que ese reconocimiento sirve para que las bodegas describan con más precisión el origen de sus vinos y para que el comprador pueda identificar mejor lo que adquiere, pero aclara que no supone una aprobación del vino elaborado allí.
Dentro de Columbia Hills hay en la actualidad unas 338 acres de viñedo repartidas entre 19 propietarios y cuatro bodegas. La petición que dio origen a la nueva AVA defendía que la zona tiene tres rasgos propios que la separan de su entorno: la topografía, los suelos y el clima.
La nueva área se asienta en las laderas meridionales de Columbia Hills, una alineación de unos 35 millas de longitud que discurre paralela a la orilla norte del río Columbia, entre Rowena Gap y la desembocadura de Rock Creek. Según recoge TTB, las inundaciones de la era glacial erosionaron capas de roca y formaron una serie de terrazas escalonadas orientadas al sur, además de barras de grava con pendientes suaves. Esas superficies, en un valle donde abundan las pendientes pronunciadas, ofrecen ubicaciones aptas para el viñedo.
El regulador también da peso a la composición del suelo. En Columbia Hills predominan dos grandes unidades cartográficas: Cheviot-Horseflat-Rockly-Kiona, formada por suelos bien drenados desarrollados sobre coluviones y restos de basalto mezclados con loess, y Ewall-Dallesport-Rock Outcrop, ligada a arenas arrastradas por el viento sobre la roca y las barras de grava que quedaron tras el fin de las inundaciones glaciares. TTB recoge que esos suelos son de bien drenados a excesivamente bien drenados y suelen ser más gruesos que los basados en loess que son comunes en otras zonas de la cuenca del Columbia. Esa textura favorece un calentamiento más rápido y empuja a la vid a profundizar en el terreno.
El clima es otro de los argumentos aceptados por la administración. La petición sostiene que el 80% del terreno de la futura AVA está a menos de una milla del río Columbia, que actúa como reserva térmica y suaviza la temperatura cerca de la orilla. Por esa cercanía, Columbia Hills suele registrar temperaturas de estación de crecimiento más altas que las regiones próximas, sobre todo durante las primeras horas de la mañana. La media de la estación de crecimiento oscila entre 63,9 y 67,7 grados Fahrenheit, con máximas medias de entre 74,5 y 80,2 y mínimas medias de entre 53 y 55,3.
A eso se suma una temporada sin heladas de entre 194 y 254 días y una acumulación térmica de entre 3.091 y 3.588 grados-día de crecimiento. La lluvia anual media se mueve entre 10 y 20 pulgadas. TTB recoge además que estas condiciones ayudan a acelerar la maduración de la uva y permiten cultivar variedades de clima más cálido, como Grenache y Mourvèdre.
La comparación con las áreas vecinas fue una parte central del análisis. Al norte del perímetro aprobado, el relieve es más abrupto y elevado, con menor influencia de las inundaciones glaciares. Allí, la temperatura media de la estación de crecimiento baja a una franja de entre 57 y 59,5 grados Fahrenheit; el periodo sin heladas se reduce a entre 142 y 164 días, y la acumulación térmica cae a entre 1.834 y 2.309 grados-día. Al sur, donde las cotas son más bajas y las laderas miran hacia el norte, la media de la estación de crecimiento se sitúa entre 58 y 59,7 grados, con entre 163 y 174 días sin heladas y entre 2.006 y 2.255 grados-día.
Hacia el este se encuentra The Burn of Columbia Valley AVA, una zona más llana, de mayor altitud y con menor huella de las inundaciones glaciares, donde dominan suelos con abundante loess y la precipitación media anual queda por debajo de 10 pulgadas. Al oeste está Columbia Gorge AVA, con cotas más altas y una topografía más variada. En ese lado, la temperatura media de la estación de crecimiento va de 58,7 a 62 grados Fahrenheit y la acumulación térmica se mueve entre 2.107 y 2.647 grados-día.
TTB abrió el procedimiento con una propuesta publicada el 5 de diciembre de 2024 y cerró el plazo de comentarios el 3 de febrero de 2025. Durante ese periodo recibió cinco observaciones. Cuatro apoyaron la creación de Columbia Hills. Entre ellas figuraban varias presentadas por representantes de V75 Vineyard, que defendieron que la zona tiene una combinación propia de vientos, geología y calor acumulado, y que el reconocimiento puede ayudar a la comercialización de los viñedos y los vinos del área.
El único comentario sin posición a favor ni en contra preguntó si el nombre Columbia Hills podía dar lugar a confusión con Columbia Valley. TTB respondió que la petición aportó pruebas de uso local del nombre, reflejado en lugares como Columbia Hills Natural Area Preserve y Columbia Hills Historical State Park, y añade que no recibió objeciones formales sobre la suficiencia de esa evidencia.
La oficina federal concluyó, tras revisar la petición y las observaciones recibidas, que Columbia Hills reúne condiciones para un reconocimiento separado y, al mismo tiempo, debe seguir formando parte de Columbia Valley. La razón es que comparte con esa AVA rasgos amplios, como temporadas de crecimiento de más de 150 días, poca lluvia anual y acumulaciones térmicas generalmente por encima de 2.000 grados-día, pero presenta una fisonomía propia: no es una gran cuenca abierta y sin arbolado, sino un sistema de laderas y terrazas excavadas por inundaciones dentro de un valle fluvial profundo.
La decisión tiene efectos prácticos inmediatos para las etiquetas. Las embotelladoras que quieran usar Columbia Hills como apelación de origen deberán pedir un nuevo Certificate of Label Approval, conocido como COLA, aunque la etiqueta ya tenga aprobada otra AVA. TTB ha pedido que esas solicitudes no se presenten antes del próximo 16 de septiembre, fecha en la que la norma entra en vigor.
La regla general en Estados Unidos exige que, para usar el nombre de una AVA en la etiqueta o en una marca, al menos el 85% del vino proceda de uvas cultivadas dentro de la zona indicada y se cumplan las demás condiciones federales. Con la entrada en vigor de Columbia Hills, ese nombre pasará a tener relevancia vitícola a efectos legales. Eso obligará a revisar cualquier referencia en la etiqueta o en la marca que sugiera ese origen si el vino no cumple los requisitos.
TTB precisa, no obstante, que la nueva delimitación no altera el estatus de Columbia Valley. Las bodegas que ya usan Columbia Valley para vinos elaborados con uvas procedentes de esa AVA podrán seguir haciéndolo. Además, los vinos producidos con uvas de Columbia Hills podrán llevar Columbia Hills, Columbia Valley o ambas denominaciones, siempre que reúnan las condiciones previstas por la normativa federal.
La oficina también certificó que la norma no tendrá un impacto económico importante sobre un número amplio de pequeñas entidades y que no impone nuevas obligaciones de información, archivo o registro. El perímetro aprobado queda fijado con apoyo en dos mapas topográficos del Servicio Geológico de Estados Unidos, Hood River y Goldendale, y sigue varios puntos de referencia, entre ellos cotas de 300 y 320 metros y la ribera norte del río Columbia.
Leído › 813 veces