Jueves 13 de Agosto de 2026
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El Servicio Federal ruso de Regulación del Mercado del Alcohol recordó este miércoles, 12 de agosto, que vender bebidas alcohólicas por debajo de los precios mínimos administrativos puede acarrear multas, inhabilitaciones y la cancelación de la licencia. La advertencia afecta a fabricantes, mayoristas y comercios y se refiere a importes que están en vigor en Rusia desde el 1 de enero de 2026, por lo que no supone una nueva subida.
Para la venta minorista, el mínimo fijado para una botella de 0,5 litros es de 409 rublos en el caso del vodka. En el tramo de 605 rublos se sitúan el ron, el brandy, el calvados y el whisky con menos de tres años. El nivel más alto, de 755 rublos, corresponde al coñac y al whisky con al menos tres años.
El organismo ruso recuerda que esos valores seguirán vigentes hasta el 31 de diciembre de 2031. El sistema de precios mínimos no se aplica a las operaciones de importación ni de exportación, de acuerdo con el regulador.
La revisión aplicada desde enero elevó con fuerza los mínimos oficiales frente a 2025. En vodka, el precio minorista pasó de 349 a 409 rublos, un aumento de 60 rublos, equivalente al 17,2%. En brandy y bebidas equiparadas, el salto fue de 472 a 605 rublos, 133 rublos más, o un 28,2%. En coñac, el mínimo subió de 651 a 755 rublos, 104 rublos más, un 16,0%. Estas variaciones comparan los mínimos oficiales de 2025 y 2026 y no miden la evolución real de los precios en las tiendas.
Además del precio al público, Rusia mantiene mínimos en los demás escalones de la cadena. Para los productores, el umbral es de 337 rublos en vodka, 457 rublos en ron, brandy, calvados y whisky con menos de tres años, y 546 rublos en coñac y whisky con al menos tres años. En el canal mayorista, los mínimos son de 351, 463 y 577 rublos, respectivamente.
El regulador ruso avisa de que incumplir esos importes puede derivar en sanciones de hasta 100.000 rublos para las empresas y de hasta 50.000 rublos para los responsables. A ello se suma la posible inhabilitación o la cancelación de la licencia, una consecuencia con impacto directo en la fabricación, la distribución y la venta minorista.
La advertencia llega tras unos incrementos especialmente pronunciados en brandy y productos equivalentes, la categoría que más subió en la revisión de 2026 entre las citadas por el regulador. Con este recordatorio, las autoridades rusas refuerzan la aplicación de un sistema que fija un suelo legal para varias bebidas destiladas en el mercado interno.
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