El vino español pierde fuerza en producción, consumo interior y ventas al exterior

El consumo estimado cae un 7,2% en paralelo al retroceso exportador y al avance de las importaciones

Lunes 10 de Agosto de 2026

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La Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) publicó su último informe mensual con datos del INFOVI del Ministerio de Agricultura. El balance acumulado hasta junio refleja una campaña 2025/26 con menos producción, menor consumo estimado en los últimos doce meses y un retroceso de las exportaciones, mientras las importaciones avanzan tanto en volumen como en valor.

En los once primeros meses de la campaña 2025/26, de julio de 2025 a junio, la producción conjunta de vino y mosto fue de 33,1 millones de hectolitros, un 10,1% menos que en el mismo periodo de la campaña anterior. De ese total, 28,96 millones de hectolitros correspondieron a vino, con una bajada del 7%, y 4,2 millones a mosto, un 27,3% menos.

Solo en junio se produjeron 14.343 hectolitros de vino, una cifra ya residual al final de campaña. Por tipos, y tomando como referencia a los productores de más de 1.000 hectolitros, 16,3 millones de hectolitros fueron vinos blancos, con una reducción del 9,2%, y 12,1 millones correspondieron a tintos y rosados, un 4,7% menos. En los productores de menos de 1.000 hectolitros, la producción fue de 610.555 hectolitros, un 12,1% más. Castilla-La Mancha concentró el 56% de la producción de vino y el 85% del mosto.

Las existencias finales de vino y mosto en manos de productores de más de 1.000 hectolitros y almacenistas se situaron el 30 de junio en 33,4 millones de hectolitros. La cifra es un 0,5% inferior a la de un año antes, con 173.375 hectolitros menos, y queda también por debajo de la media de las cinco últimas campañas, fijada en 36 millones de hectolitros. La diferencia frente a esa media es del 7,2%.

Dentro de esas existencias, 30,9 millones de hectolitros eran de vino, un 1,7% menos, y 2,6 millones de mosto sin concentrar, un 16,2% más. Por colores, las existencias de vino se repartieron entre 17,3 millones de hectolitros de tintos y rosados, con una caída del 7,2%, y 13,5 millones de blancos, con un alza del 6,4%. En mosto sin concentrar, 0,5 millones de hectolitros fueron tintos y rosados, un 11% más, y 2,1 millones blancos, con una subida del 17,4%.

Por comunidades autónomas, Castilla-La Mancha siguió siendo la región con mayor volumen almacenado, con 11,2 millones de hectolitros, el 33,5% del total. A continuación aparecieron Cataluña, con 4,5 millones, y La Rioja, con 4,15 millones.

El informe también recoge una bajada en los otros usos del vino. En los once primeros meses de campaña se destinaron 1.849.371 hectolitros a operaciones propias, destilería y vinagrería, un 26,1% menos que un año antes. De ese total, 1.070.014 hectolitros fueron a operaciones propias, con un descenso del 6%; 515.383 hectolitros a destilería, un 51,6% menos; y 263.974 hectolitros a vinagrería, con una reducción del 12,2%.

En junio, las salidas de vino para operaciones propias alcanzaron 139.214 hectolitros, un 4,1% más que en el mismo mes del año anterior. La destilería absorbió 59.825 hectolitros, un 5,7% menos, mientras la vinagrería recibió 26.054 hectolitros, con un aumento del 25,8%. En el acumulado de campaña, de los 1.070.014 hectolitros destinados a operaciones propias, 522.781 fueron tintos y rosados, un 4,1% más, y 547.233 blancos, un 14% menos. Además, 755.855 hectolitros procedieron de productores de menos de 1.000 hectolitros y 314.159 de almacenistas.

La estimación del consumo nacional de vino cerró el interanual a junio en 9,05 millones de hectolitros. Eso supone un descenso del 7,2% frente al interanual a junio del ejercicio anterior y equivale a 706.891 hectolitros menos en los últimos doce meses. La OIVE precisa, no obstante, que el dato mensual de junio fue ligeramente positivo: la diferencia neta entre entradas de vino de origen nacional en bodegas y salidas aumentó un 0,4%, con 3.017 hectolitros más que en junio del año anterior.

Durante junio, las entradas de vino de origen nacional en las bodegas españolas bajaron un 1,4%, hasta 1.751.608 hectolitros, y las salidas se redujeron un 0,8%, hasta 2.535.135 hectolitros. La diferencia entre ambas magnitudes fue de 783.527 hectolitros. Según la serie que maneja la OIVE, además de junio, solo febrero registró una mejora mensual en lo que va de campaña, con un 11,3% más.

Por colores, la caída del consumo estimado se concentró en los tintos y rosados, que bajaron un 12,9% y quedaron en 5,1 millones de hectolitros, con 752.623 hectolitros menos. Los vinos blancos avanzaron un 1,2% y rozaron los 4 millones de hectolitros, con 45.732 hectolitros más.

En comercio exterior, los datos del INFOVI apuntan a una bajada del 9,9% en las exportaciones españolas de vino durante los once primeros meses de la campaña, hasta 15,2 millones de hectolitros. Con las cifras de la Agencia Tributaria disponibles hasta mayo, el balance de los diez primeros meses de la campaña 2025/26 también fue negativo: 14,2 millones de hectolitros exportados, un 11% menos, y 2.275,2 millones de euros de facturación, con una caída del 7%.

Solo en mayo, las exportaciones perdieron un 11,1% en valor y un 20,1% en volumen, hasta 226,6 millones de euros y 1,3 millones de hectolitros. En el acumulado de los diez primeros meses, los vinos envasados ingresaron 1.860,2 millones de euros, un 7,1% menos, y redujeron el volumen exportado un 6,1%, hasta 647,9 millones de litros. El vino a granel cerró ese periodo con 7,7 millones de hectolitros exportados, un 14,7% menos, y 415 millones de euros, con un descenso del 6,9%. Su precio medio subió un 9,1%, hasta 54 euros por hectolitro. En los envasados, el precio medio bajó un 1%, hasta 2,87 euros por litro.

En términos interanuales, hasta mayo las exportaciones españolas de vino sumaron 17,5 millones de hectolitros y 2.794,2 millones de euros. La comparación con el mismo periodo anterior arroja bajadas del 8,6% en volumen y del 5,4% en valor, lo que equivale a 1,65 millones de hectolitros y 161 millones de euros menos.

Las importaciones siguieron la dirección contraria. En los diez primeros meses de la campaña, España compró 891.737 hectolitros de vino, un 16,5% más, por un valor de 277,3 millones de euros, un 9,3% superior. El precio medio quedó en 311 euros por hectolitro, con una reducción del 6,1%. La OIVE atribuye el mayor aumento del volumen al vino a granel, cuyas compras al exterior subieron un 32%, con 137.076 hectolitros más.

En el interanual a mayo, las importaciones alcanzaron 1.046.303 hectolitros y 338,9 millones de euros. Eso supone subidas del 13,5% en volumen y del 8,2% en valor, mientras el precio medio bajó un 4,7%, hasta 324 euros por hectolitro. En términos absolutos, España importó 124.310 hectolitros más y pagó 25,6 millones de euros adicionales.

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