Martes 16 de Junio de 2026
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La Fira Temps de Vi ha cerrado su decimoquinta edición en Vilanova i la Geltrú con una alta asistencia de público y con todas las plazas agotadas en las actividades programadas. La cita se celebró entre este jueves, 11 de junio, y este domingo, 14 de junio, aunque en esta edición la programación se amplió y se desarrolló del 2 al 14 de junio, según informa la organización.
Entre las propuestas con más demanda volvieron a situarse las catas en barco, que un año más fueron la actividad más solicitada. La feria mantiene así uno de sus formatos más reconocibles, ligado al carácter marinero de Vilanova i la Geltrú y a una manera de acercar el vino al público en un entorno vinculado a la ciudad.
La organización sostiene que, tras quince años de trayectoria, Temps de Vi se ha consolidado como una de las ferias de referencia en Cataluña para acercar el vino catalán al gran público. También la sitúa como una de las citas que marcan el inicio del verano en Vilanova i la Geltrú.
La edición de este año amplió su calendario más allá de los cuatro días centrales de la feria. Durante dos semanas se celebraron presentaciones de libros, más de una quincena de catas guiadas, actuaciones musicales en directo con estilos diversos y actividades pensadas para distintos públicos. Entre ellas figuró también un espacio de juegos dirigido al público infantil.
Las catas en barco formaron parte de esa oferta ampliada y volvieron a ocupar un lugar central dentro de la programación. Desde la organización las presentan como la punta de lanza de la feria y como una actividad que refleja el vínculo entre el certamen y la identidad de Vilanova i la Geltrú.
La música tuvo también un peso relevante en esta edición. Según trasladan los responsables de Temps de Vi, las actuaciones registraron una gran afluencia de público en los dos escenarios habilitados. A lo largo de los cuatro días centrales pasaron por ellos varios artistas, con más de una decena de propuestas entre sesiones de DJ y conciertos.
Desde la organización hacen una valoración positiva del desarrollo de esta decimoquinta edición y del recorrido acumulado desde la puesta en marcha de la feria. Su planteamiento, afirman, pasa por defender que el vino no es solo un producto, sino una expresión del lugar del que nace y de las personas que intervienen en su elaboración.
En esa misma línea, los responsables de Temps de Vi subrayan que el vino empieza en la viña y en el trabajo de agricultores y agricultoras que conocen la tierra y sus ciclos. Por eso, consideran que promover el vino de proximidad implica también defender el paisaje, la forma de vida del campo y a quienes hacen posible esa producción.
La organización añade que mantendrá ese mensaje en futuras ediciones, con la voluntad de reforzar el vínculo entre producto y territorio, dar valor a lo que nace cerca y apoyar a las personas que sostienen ese trabajo desde el origen.
Con este cierre, la feria pone fin a una edición marcada por la ampliación del programa y por la respuesta del público en todas sus actividades, con especial atención a las catas en barco y a la programación musical desplegada durante los días centrales en Vilanova i la Geltrú.
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