Martes 02 de Junio de 2026
Leído › 1921 veces

Un estudio publicado en la revista OENO One analiza dos nuevos portainjertos de vid, Libero y Vinto, y concluye que ambos muestran una alta tolerancia a la filoxera y un comportamiento agronómico similar al de portainjertos comerciales ya usados en viñedo. La investigación, firmada por un equipo de Geisenheim University y otros centros alemanes, se publicó el 1 de junio de 2026 tras varios años de ensayos en campo y en vivero.
La filoxera sigue siendo una de las principales amenazas para la vid europea. Este insecto, que ataca las raíces y puede dañar también las hojas, obligó en el pasado a generalizar el uso del injerto sobre portainjertos resistentes. El trabajo recuerda que no existe un control químico eficaz y que la vía más sólida para limitar el problema pasa por la mejora genética de los portainjertos.
Libero y Vinto proceden del programa de mejora de Geisenheim. Según el artículo, ambos comparten un mecanismo de resistencia parecido al del portainjerto Börner, una variedad ya conocida por su resistencia completa a la filoxera en raíces y hojas. Los autores señalan que las dos nuevas líneas no solo resisten bien la plaga, sino que además presentan rasgos útiles en la fase de propagación y durante el proceso de injerto.
El estudio combinó pruebas en varios años y en distintas zonas vitícolas alemanas. Los investigadores evaluaron la susceptibilidad a la filoxera, el vigor vegetativo, la formación de madera apta para injertar, la compatibilidad con variedades como Chardonnay, Pinot noir y White Riesling, y el comportamiento en parcelas comerciales. También midieron parámetros del mosto, como los sólidos solubles y los ácidos orgánicos.
En esas pruebas, Libero y Vinto ofrecieron rendimientos comparables a los de portainjertos comerciales de referencia. La calidad del mosto también se mantuvo en niveles similares. En paralelo, el equipo desarrolló un sistema con rhizoboxes para seguir el desarrollo temprano de raíces adventicias, una herramienta que puede servir para evaluar con más precisión el comportamiento inicial de los esquejes.
Los autores subrayan que la mejora de portainjertos sigue siendo una pieza central para una viticultura más sostenible. La presión de la filoxera no ha desaparecido y el aumento de temperaturas puede acelerar sus ciclos reproductivos. A ello se suman problemas ligados al abandono de viñedos o a fallos en la higiene del material vegetal.
La llegada de Libero y Vinto amplía el catálogo disponible para los viticultores que buscan materiales con resistencia a filoxera y buen ajuste agronómico. El trabajo apunta a que estos nuevos portainjertos pueden servir tanto en vivero como en viñedo comercial, siempre dentro de las condiciones evaluadas por los autores.
Leído › 1921 veces