Georgia exigirá licencia estatal para plantar nuevos viñedos comerciales

La medida busca mejorar la calidad del vino pero genera temor a trabas y favoritismos entre pequeños productores

Jueves 26 de Marzo de 2026

Compártelo

Leído › 1135 veces

Georgia Mandates State Approval for New Commercial Vineyards Starting in 2026

El Gobierno de Georgia ha aprobado una nueva normativa que obligará a los productores de vino a solicitar una licencia estatal antes de plantar viñedos comerciales. La medida entrará en vigor el próximo 1 de mayo y solo afectará a los viñedos que se planten después de esa fecha. Los viñedos ya existentes no tendrán que adaptarse a la nueva ley.

La Agencia Nacional del Vino de Georgia será la encargada de conceder las licencias. Según su presidente, Levan Mekhuzla, el objetivo es mejorar la calidad de los viñedos y asegurar la sostenibilidad del sector vinícola georgiano a largo plazo. Mekhuzla explicó que la normativa busca garantizar que los agricultores mantengan las características agrotécnicas, la pureza varietal y las técnicas adecuadas de cultivo. También subrayó la importancia del suelo y el lugar donde se cultiva la vid, ya que influyen directamente en la calidad del vino producido.

En otros países europeos existen sistemas regulatorios similares, según Mekhuzla. Añadió que el éxito del vino georgiano en los mercados internacionales depende en gran medida de la calidad de sus viñedos.

Sin embargo, la nueva ley ha generado preocupación entre asociaciones del sector y productores. La organización no gubernamental Transparency International-Georgia ha advertido sobre el riesgo de corrupción, ya que la Agencia Nacional del Vino pasará de tener un papel supervisor a regular el acceso al mercado. La ONG teme que esto pueda dar lugar a controles selectivos y acoso a pequeños productores.

Transparency International-Georgia señaló que muchos vinos reconocidos internacionalmente proceden de pequeñas bodegas, y considera que las nuevas exigencias pueden dificultar su actividad frente a las grandes empresas industriales. Además, alertó sobre posibles restricciones al derecho fundamental de los emprendedores a comprar y vender productos, ya que el permiso se basa en objetivos poco claros. La organización cuestiona qué mecanismos existen para evitar abusos cuando todas las decisiones quedan en manos de un ministro mediante decreto unilateral.

La legislación solo afecta a quienes cultivan uvas con fines comerciales. Las personas que planten vides para consumo propio podrán seguir haciéndolo sin necesidad de licencia estatal. Sin embargo, sin este permiso no podrán vender ni uvas ni vino.

En la región vinícola más conocida del país, Kakheti, el productor Georgij Gvardzelašvili explicó que cuando él comenzó no necesitó permisos para plantar sus viñas. Actualmente gestiona unas 5.000 hectáreas y exporta a nueve países. Gvardzelašvili enumeró problemas habituales en el sector, como el uso de plantones sin certificar o errores en la selección varietal, pero considera que si Georgia quiere alcanzar el nivel de países como Francia o Italia, cambios regulatorios como este son necesarios.

A pesar de ello, Gvardzelašvili teme que la nueva ley suponga trabas burocráticas para los pequeños productores y pide al Estado apoyo para estos agricultores, ya que la concesión o denegación del permiso puede ser decisiva para muchas explotaciones.

Desde la Agencia Nacional del Vino aseguran que el nuevo sistema ayudará a todos los productores a cumplir con los estándares técnicos, certificar variedades y elegir ubicaciones adecuadas para cada tipo de uva. El viceministro de Agricultura, Zurab Ezugbaja, recordó que en Francia existen medidas más estrictas por ley, como límites porcentuales al número de vides y cuotas por territorio.

Aleko Sardanašvili, viticultor en Khvančkara con solo una hectárea cultivada, afirmó que es imposible producir eficazmente sin acuerdos con el Estado, ya que este concede subvenciones y exenciones si se siguen ciertos procedimientos. Sin embargo, criticó la obligación del permiso estatal porque considera que cualquier agricultor debería poder vender su producción sin tantas restricciones si cumple criterios razonables.

Las enmiendas a la Ley sobre Vid y Vino fueron aprobadas en primera lectura el 18 de febrero de 2026 y posteriormente ratificadas en segunda lectura por el Parlamento georgiano.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 1135 veces

Tendencias

Más Tendencias