Jueves 12 de Febrero de 2026
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Barcelona Wine Week se ha convertido en una cita clave para el sector vinícola español. Durante tres días, el recinto de Montjuïc ha reunido a más de 1.350 bodegas, cerca de 26.000 visitantes profesionales y unos 900 compradores internacionales. En este escenario, el vino canario ha tenido una presencia destacada, con la participación de 31 bodegas y la representación de nueve Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) del archipiélago.
El evento supone una oportunidad única para los productores de las islas, que trabajan con volúmenes pequeños pero con un alto valor añadido. La visibilidad que ofrece Barcelona Wine Week permite a las bodegas canarias acceder a contactos y mercados que la distribución tradicional no facilita con la misma intensidad. La feria se ha consolidado como un gran mercado concentrado, donde se cierran acuerdos y se abren nuevas vías de negocio para el vino español.
El sector vinícola de Canarias se caracteriza por la diversidad de sus suelos y variedades autóctonas, muchas de ellas cultivadas en terrenos volcánicos. Esta singularidad ha llamado la atención de profesionales y compradores internacionales, que buscan productos diferenciados y de calidad. La presencia de las nueve DOP de las islas en la feria ha permitido mostrar la riqueza y variedad de los vinos canarios, desde blancos frescos hasta tintos con personalidad marcada por el origen insular.
La edición de este año ha servido también para reforzar la imagen del vino canario como producto de alto valor, capaz de competir en mercados exigentes. Los responsables de las bodegas participantes han valorado positivamente la experiencia, destacando el interés de los visitantes y la posibilidad de establecer contactos comerciales directos. La feria ha sido un escaparate para dar a conocer nuevas añadas y referencias, así como para consolidar la presencia de los vinos canarios en la restauración y tiendas especializadas de la península y del extranjero.
El impulso que supone Barcelona Wine Week para el sector isleño se refleja en la apertura de nuevas oportunidades de negocio y en la mejora de la percepción del vino canario fuera del archipiélago. La apuesta por la calidad y la diferenciación sigue siendo la principal carta de presentación de las bodegas de Canarias, que ven en este tipo de eventos una herramienta fundamental para su crecimiento y proyección.
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