Anticipando la primavera en Lisboa con los vinos de Felix Rocha y la nueva carta de Erva

Una cena íntima en Lisboa une la nueva carta de Erva y los vinos Felix Rocha

Sara Peñas

Lunes 09 de Febrero de 2026

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La noche del 5 de febrero, en una Lisboa bajo una lluvia persistente y obstinada, nos dirigimos a descubrir en primicia el menú que el restaurante Erva ha diseñado para cuando por fin llegue la nueva estación, en una cena maridada exclusiva celebrada en el Corinthia Lisboa. Una velada concebida, sin duda, como refugio y como anticipo de luz, calidez y disfrute.

Como autora de La Vida Ibérica, asistí acompañada de invitados de prensa y profesionales del sector de la restauración lisboeta, en un encuentro que unió la nueva carta primaveral de Erva con los vinos de la bodega Felix Rocha.

Bodega situada en Alenquer, la subregión más cálida de los vinos de Lisboa, a poco más de media hora en coche de la capital y protegida de los vientos atlánticos por la sierra de Montejunto, Felix Rocha es una bodega familiar con 150 años de historia y casi 90 hectáreas repartidas en ocho propiedades, con diferentes perfiles de clima, altitud, suelos arcillo-calcáreos y variedades de producción propia. Cuenta con veinte referencias bajo dos marcas, siendo Felix Rocha su marca premium. Además de combinar tradición y precisión contemporánea, propone experiencias de enoturismo personalizadas bajo demanda, pensadas para quienes desean descubrir el interior vitivinícola portugués más allá de la ciudad.

La cena fue presentada por el equipo de sala de Erva, mientras que la armonización fue guiada con sensibilidad y rigor por el enólogo de la bodega, Luis Maia, con la presencia del anfitrión Paulo Rocha, productor y descendiente directo del fundador al que rinde homenaje la marca premium en degustación.

Un menú, promesa de celebración anticipada

Erva nos adelanta un menú de primavera en una cena íntima de cinco platos cuidadosamente armonizados con vino, donde cada creación nace en diálogo directo con la copa. No se trata de acompañar, sino de construir, plato a plato, un recorrido común en el que el ritmo del menú lo marca el vino y cada servicio prepara el siguiente. Así, la experiencia guía al comensal en un viaje sensorial que fluye del primer sorbo al último, sin rupturas, con sentido y equilibrio.

El recorrido comenzó con un aperitivo pre-cena, Felix Rocha Moscatel, luminoso y aromático, como una promesa de sol entre nubes.

El amuse-bouche, un tártaro de vaca, se sirvió junto al Felix Rocha Fernão Pires, logrando un equilibrio delicado que abrió el apetito sin imponer protagonismos.

La entrada, un brioche de atún con mayonesas de lima y cilantro, encontró en el Felix Rocha Sauvignon Blanc un aliado natural: fresco, cítrico y vibrante, evocando ya los sabores ligeros de la estación que esperamos.

El arroz de pulpo, plato central del menú, se armonizó con Felix Rocha Arinto Reserva DOC, un vino de carácter y tensión, un blanco serio servido en copa de tinto, que acompañó con elegancia la profundidad y el punto salino del arroz.

Para el pase de carne, cordero lechal con puré de brócoli y zanahorias junto al Felix Rocha Petit Verdot, mostrando la faceta más estructurada y gastronómica de la bodega.

La sobremesa, una composición de chocolate, pimienta rosa y ginja, preparó el terreno para una sorpresa final del productor: un vino fortificado blanco de estilo seco y de producción limitada, regalo de cierre con el que saborear la espera y prolongar el disfrute.

Sara Peñas
Fundadora-Gerente de La Vida Ibérica y Profesora de Vinos de Portugal-ViniPortugal en España.
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