Lunes 08 de Septiembre de 2025
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El proyecto Turbine Precinct, una nueva instalación de fabricación de alimentos y bebidas en Caloundra, Queensland, ha anunciado el inicio de su fase final de captación de inquilinos. Se trata de la primera zona industrial en Australia dedicada íntegramente a la producción colaborativa en este sector. El recinto, que funcionará bajo un modelo sin ánimo de lucro, fue presentado oficialmente en noviembre de 2021 y ha recibido hasta el momento al menos 42 millones de dólares australianos en financiación procedente de los gobiernos estatal y federal.
La construcción del recinto estaba prevista inicialmente para comenzar en marzo de este año, pero ahora se ha reprogramado para principios de 2026. Andrew Eves-Brown, director ejecutivo y responsable del proyecto, ha explicado que los preparativos avanzan a buen ritmo y que el plan cuenta ya con una hoja de ruta clara hacia su puesta en marcha. Según Eves-Brown, el Turbine Precinct representa un modelo pionero tanto en Australia como a nivel internacional para la fabricación colaborativa, la formación y la innovación en el sector alimentario y de bebidas.
El recinto estará ubicado en el Sunshine Coast Industrial Park. Su objetivo principal es facilitar el crecimiento de pequeñas y medianas empresas del sector alimentario y de bebidas que encuentran dificultades para escalar su producción. Los inquilinos tendrán acceso a recursos compartidos como infraestructuras, equipos avanzados y oportunidades para colaborar en investigación. El modelo busca reducir las barreras económicas y técnicas que suelen afrontar las empresas con ingresos anuales inferiores a dos millones de dólares australianos cuando intentan crecer hasta superar los veinte millones.
Eves-Brown ha señalado que muchas empresas atraviesan una etapa complicada cuando intentan pasar de ser pequeños productores a compañías consolidadas. En ese proceso suelen necesitar grandes inversiones en capital, recursos técnicos y personal cualificado, pero no siempre disponen del respaldo financiero necesario. El Turbine Precinct pretende ofrecer una solución a este problema mediante servicios e infraestructuras compartidas, lo que permitirá a las empresas avanzar más rápido hacia la comercialización y reducir los gastos asociados al crecimiento.
En relación con los productores de bebidas alcohólicas, Eves-Brown ha explicado que se trata de un sector especialmente exigente desde el punto de vista técnico y financiero. La maquinaria necesaria para embotellado o enlatado suele requerir inversiones elevadas, lo que dificulta el acceso a la producción a mayor escala para las pequeñas empresas.
El recinto ofrece opciones flexibles de alquiler con espacios disponibles desde 300 hasta 4.000 metros cuadrados. Los solicitantes aprobados podrán acceder también a ayudas económicas no reembolsables para adaptar sus instalaciones o adquirir equipamiento necesario. El proceso actual corresponde a la última convocatoria para captar inquilinos antes del inicio de las obras.
El Turbine Precinct aspira a convertirse en un ecosistema que impulse la innovación y facilite el acceso a mercados internacionales para los fabricantes australianos del sector alimentario y de bebidas. La información sobre las condiciones de alquiler y los requisitos para acceder al recinto está disponible a través del propio proyecto.
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