El comercio mundial del vino cae hasta los 33.800 millones de euros, su nivel más bajo en cuatro años

El vino embotellado se desploma casi un 9% a pesar de que los precios resisten en niveles altos

Viernes 15 de Mayo de 2026

Compártelo

Leído › 3013 veces

Las exportaciones mundiales de vino caen por la presión arancelaria y la demanda débil

La Organización Internacional de la Viña y el Vino publicó el martes 12 de mayo su informe anual sobre el estado del sector vitivinícola mundial, con datos de producción, consumo y comercio exterior correspondientes a 2025. El documento muestra un mercado bajo presión por la incertidumbre arancelaria en Estados Unidos, una demanda más débil en varios países importadores y las variaciones de los tipos de cambio. A ello se sumó una oferta limitada en algunas categorías tras tres años seguidos de producción por debajo de la media.

En ese escenario, las exportaciones mundiales de vino bajaron 4,7% en volumen, hasta 94,8 millones de hectolitros. Es la continuación de la tendencia a la baja que se observa desde 2022. En valor, las ventas exteriores se situaron en 33.800 millones de euros, un 6,7% menos que en 2024 y 4,4% por debajo de la media de los últimos cinco años. El precio medio de exportación cayó solo 2,1%, hasta 3,56 euros por litro. Pese a ese ajuste, siguió en niveles altos: fue el tercer registro más elevado de la serie y quedó 24% por encima del periodo previo a la pandemia.

Por tipos de producto, el vino embotellado, con menos de dos litros por envase, concentró 51,1% del volumen exportado y 66,4% del valor. Esta categoría retrocedió 5,7% en volumen y 8,9% en valor respecto a 2024. El precio medio bajó a 4,53 euros por litro, un descenso de 3,3%, el primero desde 2020. El vino espumoso también perdió terreno: cayó 2,7% en volumen y 6,1% en valor. Su precio medio se situó en 7,54 euros por litro. El bag-in-box representó 3,6% del volumen total y 2% del valor; bajó 5% en volumen y 4,8% en valor. El vino a granel, que sigue siendo la segunda categoría por volumen, retrocedió 3,8% en volumen y 5,3% en valor.

Entre los grandes exportadores, Italia cerró 2025 con 21 millones de hectolitros exportados, un descenso de 2%, y con un valor de 7.800 millones de euros, un 3,4% menos. Todas las categorías registraron caídas. El vino embotellado fue el principal responsable del descenso general. Alemania siguió como primer mercado por volumen para Italia y Estados Unidos mantuvo el primer puesto por valor.

España exportó 19,6 millones de hectolitros, un 2,2% menos que en 2024, con un valor de 3.000 millones de euros, un descenso de 3,9%. La caída se explicó sobre todo por el vino embotellado, mientras que el granel mostró más resistencia y subió 1,2% en volumen. Alemania continuó como principal destino español tanto por volumen como por valor.

Francia siguió como primer exportador mundial por valor y tercero por volumen. Sus ventas exteriores bajaron a 12,5 millones de hectolitros y a 11.200 millones de euros. El vino espumoso fue la única categoría que anotó una ligera subida en volumen; el resto cayó en valor. Estados Unidos siguió como principal mercado francés pese a retrocesos tanto en volumen como en valor.

Chile ocupó el cuarto puesto entre los exportadores mundiales. Sus envíos bajaron a 7,1 millones de hectolitros y su facturación exterior se redujo a 1.400 millones de euros. Todas las categorías perdieron terreno. El vino embotellado siguió siendo el eje del negocio exterior chileno y concentró la mayor parte del valor exportado.

Australia también recortó sus ventas exteriores tras el repunte registrado en 2024. Exportó 6,1 millones de hectolitros y facturó 1.300 millones de euros. El vino embotellado volvió a ser la categoría principal por valor y sufrió la mayor caída entre los formatos analizados.

Portugal fue una de las dos excepciones entre los grandes exportadores. Aumentó sus envíos exteriores un 1,1% en volumen hasta 3,4 millones de hectolitros, aunque el valor bajó ligeramente hasta unos 1.000 millones de euros. Angola siguió como su principal mercado por volumen y Francia mantuvo el primer puesto por valor.

Sudáfrica cerró el año con descensos tanto en volumen como en valor. Nueva Zelanda también mostró una evolución distinta al conjunto: elevó sus exportaciones hasta 3,1 millones de hectolitros y mantuvo estable su facturación exterior en torno a los 1.100 millones de euros. Estados Unidos siguió siendo su principal destino.

Alemania encadenó tres años seguidos de caída en sus exportaciones y terminó con 3 millones de hectolitros vendidos fuera del país y unos ingresos cercanos a los 1.000 millones de euros. En Estados Unidos las exportaciones bajaron con fuerza hasta los 2 millones de hectolitros y los 800 millones de euros. Canadá fue el mercado que más retrocedió entre sus destinos principales.

En importaciones, la OIV señala una demanda más débil en buena parte de los grandes mercados por la incertidumbre económica y algunos cambios normativos que afectaron al comercio. Alemania importó 12,9 millones de hectolitros y elevó su factura hasta los 2.600 millones de euros. Italia siguió como primer proveedor alemán tanto por volumen como por valor.

Estados Unidos redujo sus compras a 12 millones de hectolitros y a 5.500 millones de euros. Sigue siendo el mayor importador mundial por valor. El vino embotellado continuó como la categoría dominante dentro del mercado estadounidense.

El Reino Unido importó menos vino que un año antes tras la reforma fiscal aplicada sobre bebidas con mayor graduación alcohólica desde febrero de 2025. Francia siguió como principal proveedor por valor e Italia lo hizo por volumen.

Francia importó algo menos vino que en 2024 y España mantuvo su papel como primer proveedor por volumen para ese mercado. Canadá también recortó sus compras exteriores; allí el vino embotellado siguió mandando sobre el resto de formatos.

Países Bajos redujo sus importaciones con fuerza y Bélgica cerró el año con más volumen importado pero menos valor total. Japón compró menos vino que un año antes; el espumoso fue la única categoría que no cayó en valor.

Italia importó menos vino en volumen pero mantuvo estable su factura exterior. Portugal fue una excepción entre los mercados analizados: aumentó tanto sus compras como su gasto total gracias al avance del granel procedente sobre todo de España.

China redujo sus importaciones hasta los 2,1 millones de hectolitros y rebajó también su factura exterior hasta los 1.300 millones de euros. Australia siguió como primer proveedor del mercado chino mientras Chile perdió terreno con fuerza tras parte del traslado de la demanda hacia vinos australianos después del fin de los aranceles aplicado en marzo de 2024.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 3013 veces