Viernes 25 de Julio de 2025
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El Comité Champagne ha fijado este miércoles, 23 de julio, el rendimiento para la vendimia de 2025 en 9.000 kilos por hectárea. Esta cifra supone una producción estimada de 258 millones de botellas, mientras que las previsiones de venta para el próximo año se sitúan en torno a los 270 millones. Con esta decisión, la región inicia un proceso de reducción de existencias, con la salida prevista de 12 millones de botellas del stock actual.
Maxime Toubart, presidente del Sindicato General de los Viticultores (SGV) y copresidente del Comité Champagne, ha explicado que este nivel de rendimiento busca adaptarse a las previsiones comerciales y mantener la confianza en el futuro del sector. Según Toubart, el objetivo es alcanzar ventas anuales de 300 millones de botellas, volumen que considera necesario para sostener tanto a viticultores como a casas productoras. Ha querido así responder a las dudas planteadas por algunos productores sobre la estrategia comercial, que podría favorecer una menor cantidad de botellas con mayor valor añadido.
Por su parte, David Chatillon, presidente de la Unión de Casas de Champagne (UMC) y también copresidente del Comité Champagne, ha señalado que la situación internacional y económica actual ha llevado a tomar una decisión prudente pero con visión a largo plazo. El cálculo del rendimiento se basa en los stocks al 31 de julio y en las previsiones de venta para los próximos seis años, con el objetivo de mantener un ratio de existencias equivalente a 4,2 años. Actualmente, el stock instantáneo es de 4,8 años, lo que equivale a 1.280 millones de botellas almacenadas.
El Comité Champagne ha decidido suspender temporalmente la aplicación estricta del modelo habitual para fijar el rendimiento anual, ya que arrojaba cifras demasiado bajas para los viticultores. En este sentido, se ha acordado permitir que los productores puedan adquirir hasta un 15 % adicional de cosecha —frente al límite anterior del 5 %— si sus ventas lo justifican. El SGV está pendiente aún de una respuesta formal por parte de las autoridades ministeriales sobre esta medida.
De cara al futuro inmediato, el Comité Champagne tiene previsto organizar un gran evento en la región en 2027 para reforzar su presencia internacional. Tras la vendimia, viticultores y casas trabajarán juntos para impulsar acciones comerciales conjuntas en mercados seleccionados. Japón figura actualmente como tercer destino en exportaciones y se estudia potenciar otros países como India o regiones del sudeste asiático.
En cuanto a la próxima vendimia, que podría comenzar hacia el 20 de agosto en algunas zonas debido a la maduración temprana, el Comité Champagne recuerda la importancia del cumplimiento estricto del plan “Ensemble pour les vendanges en Champagne”. Se mantendrán medidas como el punto de acogida en la estación de Epernay y se reforzarán los controles laborales. La plataforma Viti-Argos sigue creciendo: al 23 de julio ya cuenta con el registro del 50 % de los vendimiadores contratados por empresas externas.
Sin embargo, no todos los actores del sector comparten la decisión adoptada. La Federación de Viticultores Independientes de Champagne ha mostrado su desacuerdo con la reducción del rendimiento a 9.000 kg/ha. Su presidenta, Christine Sévillano, advierte que muchas explotaciones tendrán dificultades para soportar este nivel y cuestiona si esta tendencia podría repetirse en próximos años. La federación había defendido un rendimiento comercializable más alto —10.500 kg/ha— siguiendo la línea marcada por la cosecha anterior.
Sévillano critica que la decisión se haya basado únicamente en el volumen almacenado y no incluya una reflexión estratégica más amplia ni transmita optimismo al colectivo productor. Recuerda además que las bodegas independientes han sufrido dos vendimias complicadas recientemente (2021 y 2024), junto con otros problemas como el aumento de los tipos de interés o amenazas sanitarias como la flavescencia dorada.
La federación señala también que hace solo unos meses algunos grandes operadores justificaron subidas importantes en el precio del champán alegando escasez en el mercado; sin embargo, consideran que esa escasez es consecuencia directa del nivel anual fijado para el rendimiento. Plantean dudas sobre cómo reaccionará el mercado si dentro de dos o tres años se produce una recuperación cuando esas uvas lleguen finalmente al consumidor.
Por último, desde los Viticultores Independientes se aboga por buscar soluciones que permitan producir según la capacidad comercial real y no solo mediante compras adicionales de uva. El consejo directivo había propuesto incluso una bajada en el precio del fruto para poder mantener un nivel elevado de producción.
La decisión tomada este miércoles refleja un compromiso entre las distintas partes implicadas pero deja abiertas varias cuestiones sobre el equilibrio entre producción, existencias y estrategia comercial futura en Champagne.
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