La industria vinícola argentina ante un año complicado

Las ventas mundiales de vino argentino cayeron un 17,2% hasta los 652 millones de dólares

Viernes 23 de Febrero de 2024

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La industria vinícola argentina, reconocida globalmente por su capacidad para producir vinos de alta calidad, ha experimentado recientemente una serie de desafíos que han impactado de manera significativa sus exportaciones. El análisis de los datos proporcionados por la aduana argentina y examinados por el Observatorio Español del Mercado del Vino (OeMv) revela una disminución notable en los volúmenes y valores de exportación durante el año 2023, marcando un momento de reflexión para el sector.

La caída en las exportaciones de vino de Argentina durante 2023 ha sido más pronunciada en volumen, con un descenso del 25,1%, que en valor, que bajó un 17,2%. A pesar de un incremento del 10,5% en el precio medio, situándose en 3,53 USD por litro, el país exportó 61,8 millones de litros y 135,3 millones de dólares menos en comparación con el año anterior. Para encontrar una cifra menor en términos de volumen hay que retroceder hasta 2005, mientras que en valor se debe mirar hacia 2009. Esta situación contrasta con los picos alcanzados en años anteriores, como en 2020, cuando las exportaciones superaron los 350 millones de litros, impulsadas en gran medida por ventas puntuales pero significativas a España.

El análisis detallado de estos números ofrece una visión más clara del panorama. El vino tranquilo envasado, que representa el 92,5% de los ingresos y el 77% del volumen total exportado por Argentina, ha sido particularmente afectado, con reducciones del 16,7% en valor y del 23,9% en volumen. Esto equivale a 44,8 millones de litros menos y una disminución de 121,1 millones de dólares en ingresos. Sin embargo, el precio medio de este segmento ha alcanzado un récord histórico de 4,22 USD por litro, superando por primera vez la barrera de los 4,20 USD.

El vino a granel, aunque menos afectado, también ha visto una disminución tanto en volumen como en valor, con caídas del 27,9% y 16,8% respectivamente. Este segmento ha experimentado un aumento en el precio medio del 15,4%, alcanzando los 1,03 USD por litro. Por otro lado, el vino espumoso ha sufrido una reducción drástica, con caídas del 43% tanto en valor como en volumen, y un precio medio casi estancado en 3,93 USD por litro.

La situación de las exportaciones de bag-in-box es similar, con descensos significativos tanto en volumen como en valor, aunque su precio medio ha aumentado un 22%, situándose en 2,79 USD por litro.

Desde una perspectiva histórica, el vino tranquilo envasado ha ganado relevancia en términos de valor, pasando de representar el 83,3% de la facturación total en el año 2000 al 92,5% en 2023. Aunque ha perdido algo de terreno en volumen, su precio medio ha experimentado un crecimiento notable, de 1,77 USD por litro en el año 2000 a 4,22 USD en 2023. El vino a granel también ha visto aumentar su precio medio, de 82 centavos por litro a 1,03 USD.

Este panorama refleja los desafíos que enfrenta la industria vinícola argentina en el contexto global actual, marcado por fluctuaciones económicas y cambios en los patrones de consumo. A pesar de las dificultades, el incremento en el precio medio sugiere una apreciación creciente por la calidad del vino argentino, un factor que podría jugar a su favor en el mediano y largo plazo. La capacidad de adaptación y la búsqueda constante de innovación serán clave para superar estos obstáculos y mantener la posición de Argentina como uno de los principales productores de vino a nivel mundial.

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