Una IA convierte residuos de la vid en biocombustible

Un proyecto de la Universidad de Jaén y la Universidad de Sao Paulo emplea Inteligencia Artificial para obtener hidrógeno con residuos de la poda del viñedo

Lunes 22 de Enero de 2024

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La viticultura, siempre asociada a la tradición y el cultivo paciente de la tierra, está dando un giro significativo hacia la innovación y la sostenibilidad. En este contexto, un proyecto pionero que entrelaza la tradición vinícola con la vanguardia tecnológica está emergiendo como un referente en el sector agroalimentario. Se trata de la aplicación de la inteligencia artificial y técnicas avanzadas de biotecnología para transformar los residuos vitivinícolas en biocombustibles, específicamente a través del aprovechamiento del hidrógeno obtenido de los sarmientos de la vid.

Este ambicioso proyecto, liderado por investigadores de la Universidad de Jaén, en colaboración con la Universidad de Sao Paulo, representa un avance significativo en la cadena agroalimentaria. La investigación está centrada en el tratamiento de uno de los subproductos más comunes y hasta ahora poco aprovechados de la viticultura: los sarmientos resultantes de la poda de las vides. Tradicionalmente, estos residuos se han utilizado para la producción de compost orgánico o simplemente como leña. Sin embargo, este nuevo enfoque busca darles una segunda vida, convirtiéndolos en una fuente de energía renovable.

Según datos proporcionados por la Fundación Andaluza para la Divulgación de la Innovación y el Conocimiento, aproximadamente el 93 % de los residuos generados durante la vendimia corresponden a estos sarmientos. La investigación ha revelado que mediante la fermentación de esta biomasa se pueden obtener productos de alto valor añadido, como el hidrógeno, que puede ser utilizado como biocombustible.

Este proceso no solo promete transformar radicalmente la manera en que se gestionan los residuos en la industria vitivinícola, sino que también constituye un avance considerable en la búsqueda de alternativas energéticas limpias y sostenibles. El uso del hidrógeno derivado de los sarmientos de la vid como biocombustible se alinea con los principios de la economía circular, maximizando el aprovechamiento de los recursos y minimizando el impacto ambiental.

La relevancia de este proyecto radica en su capacidad para integrar la sostenibilidad en un sector tradicionalmente percibido como estático en términos de innovación. Al adoptar estas nuevas tecnologías, la viticultura no solo mejora sus propios procesos productivos y la calidad de sus productos, sino que también contribuye de manera activa a la lucha contra el cambio climático y a la promoción de un modelo de producción más respetuoso con el medio ambiente.

Este tipo de iniciativas, que combinan la sabiduría ancestral de la viticultura con los avances más punteros en tecnología y ciencia, son un claro ejemplo de cómo la innovación puede ser una aliada en la preservación de prácticas tradicionales, al tiempo que se abren nuevas vías para la sostenibilidad y la eficiencia.

El proyecto de transformación de los sarmientos de la vid en biocombustible representa un hito en la evolución de la industria vitivinícola y un modelo a seguir en el sector agroalimentario global. La combinación de tradición, innovación y compromiso con el medio ambiente abre un nuevo capítulo en la historia del vino, donde la calidad del producto va de la mano con la sostenibilidad y la responsabilidad ecológica.

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