“Yo no bebo alcohol, solo tomo vino”

La intervención de Luigi Moio nos invita a reflexionar sobre la posición única del vino en la sociedad

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Viernes 29 de Septiembre de 2023

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He leído aquí que recientemente Luigi Moio, presidente de la Oficina Internacional de la Viña y el Vino (OIV), afirmaba durante un evento inaugural en varias universidades españolas, que había que desvincular el vino de las bebidas alcohólicas.

Las palabras de Moio sobre la relación del vino con el mundo de las bebidas alcohólicas generan debate y merece una reflexión más profunda, al menos por mi parte.

Moio, al destacar la importancia de diferenciar al vino de las demás bebidas alcohólicas, resalta implícitamente su valor cultural y patrimonial. El vino, a diferencia de los destilados y licores, lleva consigo una tradición milenaria, un proceso de elaboración natural (la fermentación es totalmente natural, frente a la destilación que es un proceso humano y artificial) y una historia que trasciende la mera bebida. En muchas culturas, el vino es sinónimo de celebración, tradición y unión familiar.

Además, esta posición defiende que el vino se consume de una forma diferente. Como bien señaló Moio, el vino se degusta, se aprecia y se consume de forma moderada y en un contexto social o gastronómico.

Sin embargo, la declaración de Moio también puede ser vista con escepticismo. A fin de cuentas, el vino contiene alcohol y su consumo irresponsable puede llevar a problemas de salud, dependencia y otras consecuencias negativas. Defender la idea de que el vino es fundamentalmente diferente de otras bebidas alcohólicas puede ser peligroso si lleva a las personas a subestimar su potencial dañino.

La frase que se me ocurre y que subyace tras la idea inicia de Moio: "Yo no bebo alcohol, solo tomo vino", puede dar lugar a malinterpretaciones y a una trivialización del alcohol que contiene el vino. Es fundamental reconocer que, aunque el vino tenga un valor cultural especial, sigue siendo una bebida alcohólica y, como tal, requiere un consumo responsable.

La intervención de Luigi Moio nos invita a reflexionar sobre la posición única del vino en la sociedad. Si bien es innegable que el vino tiene características que lo distinguen de otras bebidas alcohólicas, no debemos olvidar su contenido alcohólico y los riesgos asociados, hacerlo de hecho, iría en contra de lo que representa en sí mismo el vino. La clave, como en muchas otras cosas, reside en el equilibrio y en fomentar un consumo informado y consciente.

Un artículo de Luis Pablo
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