Edición Especial Príncipe de Viana: un rediseño por dentro y por fuera para enamorarse del terruño navarro

Un viaje a través de la excelencia vitivinícola y la singularidad del terruño

Carmen Fernández

Lunes 19 de Junio de 2023

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Suelo, clima y viticultor, la nueva edición de Príncipe de Viana apuesta claramente por la puesta en valor de las manos del viticultor y la combinación adecuada de variedades y terruños para conformar una edición especial compuesta por un blanco, un tinto y un rosado con el que esta bodega de la D.O Navarra busca destacar los perfiles aromáticos y la tipicidad de sus elaboraciones, marcando la diferencia en un mercado global y complejo.

Estamos, pues, ante una edición Príncipe de Viana nueva por dentro y por fuera, que nos permite disfrutar de una experiencia diferente y única. "Hemos introducido cambios tanto exteriores como interiores", nos explican desde la bodega. "buscando ofrecer algo diferente a lo que ya está en el mercado: vinos atractivos, con una imagen cuidada y con personalidad y, al mismo tiempo, nuevos en cuanto al coupage, a su elaboración".

El mejor ejemplo de este "rediseño" interior es el Edición blanca, elaborado a partir de la Garnacha blanca, Chardonnay el Sauvignon blanc, ensambladas sobre lías donde la garnacha, la uva autóctona de la zona, es la base que aporta la tipicidad y que se funde con la golosidad que aporta Chardonnay. Tres variedades muy diferentes, vendimiadas de noche y por separado, para cosecharlas en su justo punto y conseguir así un vino fresco, expresivo y muy versátil.

"Cuando se mezclan diferentes variedades de distintos terruños, pueden obtenerse vinos con carácter y personalidad compleja. Y ahí, precisamente, radica el sello de identidad de nuestros vinos", explican.

La Edición especial se completa con un Rosado 100% garnacha elaborado con el primer "sangrado" del mosto obtenido por las uvas por gravedad y que da lugar a un vino rosa pálido con toques florales, redondo y equilibrado, dejando un retrogusto de frutas ácidas y cítricas. Una elaboración elegante y seductora, ideal para el disfrute casual que nos retrotrae a lo mejor de Navarra; y un Tinto Crianza, edición limitada 2019, un Príncipe de Viana muy especial para el que se han combinado no solo variedades de uva sino parcelas seleccionadas por sus características – El Carrascal para la uva tempranillo; Corraliza del Montañés para la Garnacha  y Arasa del Montañés para la Syrah. "Unir, como es nuestro caso, terruño e innovación vitivinícola es ir hacia la búsqueda de esas características propias que moldean los sabores y los aromas de la fruta, que luego se ven traducidos y expresados fielmente en el vino".

Y es que esta Edición Tinto es la expresión máxima del peso del terruño en Príncipe de Viana con el objetivo de reivindicar la exclusividad que se puede alcanzar cuando combinamos variedad, terruño y viticultor. Garnacha, Syrah y tempranillo se obtienen de parcelas con unas características especiales de suelo, clima y cultivo en una cosecha como la del 2019 en la que se obtuvo un excelente grano, bien madurado, pero en menor cantidad que en otras campañas.

En esta búsqueda de un vino singular, el vino ya fermentado, se deja macerar unos días en presencia de los hollejos (maceración post-fermentativa) antes de ser metido a barrica. Este proceso de elaboración unido a la singularidad de su materia prima permite obtener un tinto expresivo, intenso, con toques de fruta roja y negra, balanceados con las pinceladas que le otorga la madera. El resultado es un vino bien estructurado, redondo y de gran expresión

"Nuestra máxima es que la gente se sienta atraída por la imagen de estos vinos, los pruebe y se sorprenda para que lleguen a formar parte de su top of mind, consiguiendo que sean sus favoritos y sus referentes a la hora de elegir un vino para cualquier situación, cualquier momento de su vida", refieren desde esta bodega que busca descubrir al consumidor elaboraciones singulares con toda la personalidad de la tierra que la vio nacer, proporcionando al consumidor una experiencia diferente, convirtiéndolo  en un coleccionista de momentos exclusivos, inimitables, únicos, que quedarán archivados, de por vida, en su memoria sensorial.

Carmen Fernández
Licenciada en CC de la Información y especializada en enogastronomía y turismo
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