Solo te quiero cuando bebo

Javier Campo

Martes 16 de Noviembre de 2021

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El vino, el alcohol en general, afecta a nuestras emociones. Una de ellas es la sensación de amor que suele desaparecer al día siguiente.

Si os acordáis, ya publiqué un artículo en Vinetur hablando del alcohol, y, en este caso, del porqué nos pone agresivos. También hablamos de su poder desinhibidor y de como afecta en las relaciones sociales.

En nuestro organismo una hormona producida por el hipotálamo, llamada oxitocina, actúa como un neurotransmisor y tiene mucho que ver con las relaciones sociales. Algunos denominan a la oxitocina como la hormona del amor. Pues bien. El consumo moderado de alcohol y su afección en sangre provoca efectos similares. Estos efectos pueden ser potenciadores de conductas socialmente positivas.

Y aquí podemos poner ejemplos de esos que todos o casi todos hemos vivido. Las cuatro de la mañana. Dos amigos bebiendo desde hace ratito. Cuando toca irse para casa, todos son abrazos y frases míticas del tipo: "te quiero tío... eres mi mejor amigo... que digo mi mejor amigo... eres como un hermano..." a lo que se acompaña con un efusivo abrazo apretado teniendo cuidado de no caerse ninguno de los dos.

El sistema límbico está trabajando a marchas forzadas y no puede mantener las emociones bajo control y, la información no se interpreta correctamente. El que te caía mal, ahora te cae super bien. Tu compañero de oficina ya no te parece tan feo y... hasta "tiene su qué".

Una cantidad mesurada de alcohol anima a decir lo que sientes por otra persona. Lo fuerte es que a veces no lo sientes. Solo se ha magnificado por el efecto del alcohol. Esto al día siguiente, si lo recuerdas, suele convertirse en algo embarazoso. La sensación de ridículo o bochorno suele ser el acompañante de la resaca y no sabes como mirar a la gente a la cara. Seguro que mas de uno o una está leyendo esto y sonríe porque le a pasado una o más de una vez.

Los efectos del alcohol son varios. Y esta es la parte buena. Aun así, nos hace pensar, sobrios, claro, en esa mítica frase de que "los borrachos siempre dicen la verdad" lo cual nos puede crear confusión en un estado digamos, normal.

¿Eso quiere decir que todo lo que se dice bajo los efectos del alcohol con respecto al amor no es cierto? Pues tampoco. Unas copas de vino, a veces, solo hacen que salga tu verdadero yo. Anda que no han surgido parejas tras una noche de copas...

Javier Campo
Sumiller y escritor de vinos
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