Yoana, el rosado que encumbra a la nueva generación de Vallobera

José Antonio Sanjurjo

Lunes 15 de Abril de 2019

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Bodegas Vallobera pone en el mercado Yoana, un rosado de calidad sublime con el que el fundador reconoce el trabajo y apoyo de su hija. El nuevo producto vislumbra el prometedor futuro de esta bodega de Rioja Alavesa, en la que la nueva generación irrumpe con fuerza y frescura sin perder la perspectiva de la tradición

Este rosado completa la gama de vinos de alta calidad de ValloberaEste rosado completa la gama de vinos de alta calidad de Vallobera

Vallobera está a punto de cumplir treinta años. Es por tanto un proyecto sobradamente asentado en el panorama vinícola. Pero asentado no quiere decir inmóvil. Al contrario, la bodega trabaja constantemente para ofrecer siempre una gama lo más completa posible con la calidad como eje vertebrador.

Ahí se inscribe el lanzamiento del nuevo rosado Yoana, que toma el nombre de la hija del fundador de Vallobera. El nuevo vino es ante todo un orgullo de padre. Expresa "un reconocimiento a Yoana por su trabajo y apoyo en estos años codo con codo junto a su madre y a mí", explica Javier San Pedro.

El nuevo vino es un reconocimiento a Yoana San Pedro, la hija del fundador de Vallobera

Se trata de un rosado caracterizado por su frescura, su agradable acidez en boca y una considerable presencia de fruta. Combina un 60% de Viura, un 30% de Tempranillo y un 10% de Sauvignon. Ya en su elaboración se adivina la expresividad y la delicadeza que lo van a distinguir, dado que el proceso comienza con una prefermentación en frío durante unha noche para luego recoger el mosto lágrima mediante un ligero prensado ejercido únicamente por gravedad.

El resultado es el vino que precisaba Vallobera para culminar su gama de vinos de alta calidad. Guarda gran semejanza con Yoana San Pedro, puesto que "es frescura, juventud y chispa junto con un toque de una personalidad fuerte", tal como comenta el fundador de la bodega. Esa personalidad se traslada a su exterior, con un diseño llamativo y elegante creado por la propia Yoana, definida además como "una enamorada del mundo de los vinos rosados".

Yoana es un rosado con mucha expresividad que combina Viura, Tempranillo y SauvignonYoana es un rosado con mucha expresividad que combina Viura, Tempranillo y Sauvignon

En buena medida este vino es un catalizador de sentimientos. Se antoja idóneo para "sentir vida, juventud y alegría" en citas tan singulares como "reuniones de amigos o familiares, para tomarlo los días de verano o junto al mar", que sugieren en la bodega. De hecho, Yoana marida a la perfección con ensaladas, pescados y aperitivos.

MENSAJE DE FUTURO

Con este lanzamiento, Vallobera transmite además al amante de los vinos de calidad que en la bodega conviven "una generación con vinos de corte moderno sin olvidar lo tradicional y otra reivindicativa y con mucha fuerza y frescura". Javier San Pedro presume de que su proyecto, fundado junto a su esposa Ana Ortega, "ha tenido pasado, tiene presente y un futuro muy prometedor".

Y tanto. El padre de Yoana es descendiente de viticultores y fue el primero de su familia en embotellar sus vinos. Inició un camino hacia la excelencia fundamentado en los cimientos del legado familiar. Partiendo desde los clásicos vinos jóvenes de la Rioja Alavesa evolucionó hacia vinos de crianza cada vez más valorados en los mercados español e internacional, en los que crece a buen ritmo año tras año.

En ese recorrido ha tenido siempre muy presente "de dónde venimos, teniendo muy en cuenta cómo nos enseñaron a cultivar y a elaborar". Javier San Pedro sabe que sus predecesores habían soñado el camino que él y su familia llevan décadas explorando con éxito: "ha sido duro, bonito y complicado a la vez, pero ha merecido la pena todo el esfuerzo y sacrificio", confiesa.

El presente de la bodega es el de "un equipo preparado para casi cualquier cosa" y con la tradición familiar omnipresente para transmitir al futuro junto al "trabajo, preparación y modernidad" que Javier San Pedro aconseja a sus hijos.

Son valores que llegan a sus vinos y que resultan fundamentales para el consumidor en un mercado en el que cotiza al alza la distinción, la personalidad única de propuestas tan singulares como Yoana de Vallobera.

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