Miércoles 31 de Mayo de 2017
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Al entrar en la bodega, los racimos son seleccionados por Luis Cañas para que las uvas individuales puedan ser clasificadas en función de su peso. Las dos variedades se procesan y se envejecen por separado para conservar la fruta del Tempranillo y para realzar la complejidad del Graciano con sus características picantes. El proceso de fermentación se realiza en acero inoxidable bajo los más estrictos controles de temperatura. Ambas variedades se trasladan a barricas nuevas de roble francés y americano para la fermentación maloláctica, antes de envejecerlo por un total de 16 meses.
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