La Era rescata una viña centenaria de Mondéjar como origen de su tinto más reconocido

Cantarranas aporta uva a una producción limitada reconocida con medallas y 93 puntos en Decanter

viernes 6 de noviembre de 2026

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La bodega La Era, en Mondéjar (Guadalajara), mantiene en producción Cantarranas, una viña de cerca de cien años que está en el origen de su proyecto y también de su tinto La Era 2022. La familia Herrero-López explica que la iniciativa nació con la intención de conservar un viñedo antiguo heredado del abuelo de Elena López y de mantener viva una tradición vitivinícola cada vez menos frecuente en la Alcarria.

Cantarranas fue plantada por la familia en la década de 1920 y quedó registrada en 1938. La finca está dispuesta a tresbolillo y reúne sobre todo Tempranillo, acompañado por algo de Airén, una mezcla que, de acuerdo con la propia familia, era habitual en la zona para aportar frescura al vino tinto. La viña se trabaja en vaso y conserva cepas de tronco viejo, con una producción muy corta.

Elena Herrero afirma que la familia vio en esa parcela “un patrimonio irrepetible” y decidió crear una bodega para no perderla. Su idea, añade, es vinificar cada añada con la menor intervención posible para que el vino exprese su origen. Ese planteamiento marca el trabajo de La Era, que cultiva cuatro hectáreas de viñedo propio repartidas en tres parcelas, todas en el término de Mondéjar.

Además de Cantarranas, la bodega cuenta con La Niña, plantada en 2016 con Tempranillo, y Las Monjas, plantada en 2018 con Tempranillo y Cabernet Sauvignon. La empresa asegura que trabaja sin pesticidas, herbicidas, tratamientos sistémicos ni abonos químicos, una línea de cultivo que forma parte de su manera de entender la viña y la elaboración.

La Era 2022 está amparado por la IGP Vino de la Tierra de Castilla y se ha elaborado con un 89% de Tempranillo y el resto de Cabernet Sauvignon. La uva procede de la viña histórica de Cantarranas y de la parcela de Las Monjas. La vendimia se realizó de forma manual y la fermentación se llevó a cabo por parcelas, lo que permite tratar cada origen por separado antes del ensamblaje final.

Tras la fermentación, el vino permaneció alrededor de un mes con los hollejos y pasó después 12 meses en barricas usadas de roble francés de 225 y 300 litros. La producción fue de algo más de 5.000 botellas, una cifra reducida que encaja con el bajo rendimiento de la viña vieja y con la dimensión limitada del proyecto familiar.

La bodega describe La Era 2022 como un tinto de color cereza con reflejos granates, con aromas de fruta negra, notas especiadas y recuerdos de bosque mediterráneo. En boca, lo define como sabroso y vivo, con taninos finos y un final largo. Su precio de venta recomendado es de 22 euros.

En 2026, este vino obtuvo la medalla de plata en el Concours Mondial de Bruxelles. También logró 93 puntos y plata en los Decanter World Wine Awards, además de 92 puntos en la Guía Peñín. Estos reconocimientos sitúan a La Era 2022 entre las referencias con mejor acogida para una bodega que ha puesto su proyecto alrededor de una viña centenaria y de la recuperación de una parte del paisaje vitícola de la Alcarria.

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