Los espirituosos tiran de las exportaciones europeas con una subida del 11%
El vino cae un 2%; la cerveza se hunde un 39% en Estados Unidos
viernes 30 de octubre de 2026

La Comisión Europea sitúa en 6.054 millones de euros las exportaciones de bebidas espirituosas y licores de la Unión Europea entre enero y agosto de 2026, un 11% más que en el mismo periodo de 2025. En paralelo, las ventas exteriores de vino y productos derivados bajaron un 2%, hasta 10.645 millones, y las exportaciones europeas de cerveza a Estados Unidos cayeron un 39% en valor.
Las cifras, difundidas este jueves, 29 de octubre, por la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural y elaboradas con estadísticas de Eurostat COMEXT extraídas el 16 de octubre, comparan los ocho primeros meses de 2026 con el mismo tramo de 2025. La Comisión advierte de que se trata de valores monetarios del comercio exterior, de modo que las variaciones no equivalen necesariamente a cambios en volumen.
El avance de los espirituosos y licores fue de 583 millones de euros. Pasaron de 5.471 millones entre enero y agosto de 2025 a 6.054 millones en 2026. En términos exactos, el alza fue del 10,7%, aunque Bruselas la redondea al 11%. Entre las tres grandes familias de bebidas recogidas en las estadísticas comunitarias, fue la que mejor evolucionó.
El cambio contrasta con lo ocurrido en 2025. Ese año, las exportaciones de espirituosos cerraron en 8.361 millones de euros, frente a los 8.769 millones de 2024, lo que supuso una bajada del 4,7%. Los datos acumulados hasta agosto no permiten anticipar el cierre del ejercicio, pero sí muestran una recuperación interanual respecto al año anterior.
La Comisión atribuye buena parte de esa mejora a Ucrania y Estados Unidos. También apunta a aumentos de las ventas hacia Rusia y Kazajistán, aunque no detalla el importe correspondiente a cada mercado. Con la información disponible, puede verse que el repunte no depende de un único destino.
En Estados Unidos, las exportaciones comunitarias de espirituosos y licores subieron un 9% en los ocho primeros meses del año. La comparación con otras bebidas en ese mismo mercado muestra una brecha clara: el vino retrocedió un 5% y la cerveza un 39%. Los tres grupos tuvieron, por tanto, comportamientos muy distintos dentro de un país de gran peso para las ventas agroalimentarias europeas.
La Comisión añade que las exportaciones agroalimentarias de la UE a Estados Unidos alcanzaron niveles altos en el primer trimestre de 2025, posiblemente por compras anticipadas tras los anuncios de nuevos aranceles por parte de Washington. Ese adelanto influye en la comparación con 2026, aunque Bruselas no cuantifica qué parte de la evolución de cada bebida responde a ese efecto.
El vino sigue siendo la categoría con mayor valor exportado. Entre enero y agosto de 2026, las ventas exteriores sumaron 10.645 millones de euros, frente a los 10.809 millones del mismo periodo de 2025. La pérdida fue de 164 millones, equivalente al 1,5%, porcentaje que la Comisión redondea al 2% en sus cuadros estadísticos.
La bajada prolonga la senda ya vista en 2025. En el conjunto del año pasado, las exportaciones europeas de vino y productos derivados se situaron en 16.499 millones de euros, por debajo de los 17.456 millones de 2024. La diferencia fue de 957 millones, un 5,5%. Hasta agosto de 2026 el descenso interanual es menor, pero el valor exportado sigue por debajo del año anterior.
La relación entre vino y espirituosos también cambia cuando se mide el peso de ambos grupos. En los ocho primeros meses de 2025, los espirituosos y licores representaban cerca del 33,6% del valor exportado por estas dos categorías. Un año después, esa cuota sube al 36,3%. El vino mantiene una dimensión mayor, con 10.645 millones frente a 6.054 millones, pero la distancia económica se estrecha.
En el caso del vino, las compras de la UE a terceros países alcanzaron 889 millones de euros hasta agosto de 2026. Con los datos de exportación y saldo comercial facilitados por la Comisión para 2025, las importaciones del mismo periodo del año anterior se sitúan en torno a 955 millones. La reducción ronda los 66 millones, cerca del 7%.
Ese recorte en las compras exteriores compensa solo en parte la menor facturación por exportaciones. El superávit comercial del vino quedó en 9.756 millones de euros entre enero y agosto de 2026, frente a 9.854 millones un año antes. La pérdida fue de 99 millones, próxima al 1% si se tienen en cuenta los redondeos.
Los espirituosos presentan una trayectoria distinta. Sus importaciones aumentaron desde 2.767 millones de euros entre enero y agosto de 2025 a 2.960 millones en 2026, un 7% más. Aun así, las ventas al exterior crecieron mucho más deprisa que las compras, por lo que el superávit pasó de 2.704 a 3.094 millones de euros. Son 390 millones adicionales, un 14,4%.
Esa mejora del saldo supera la caída de 99 millones en el vino y también la subida de 34 millones en el grupo que reúne cerveza, sidra y otras bebidas. Es el apartado que más elevó el saldo comercial entre las bebidas analizadas por la Comisión.
La cerveza y la sidra aparecen agrupadas con otras referencias bajo el epígrafe “Beer, cider and other beverages”. Esa clasificación impide aislar por completo qué parte de los importes corresponde solo a cerveza y sidra, ya que también incorpora otras bebidas. Por eso, las cifras permiten seguir la evolución del conjunto, pero no repartir cada euro entre esas categorías de forma precisa.
Dentro de ese grupo, las exportaciones sumaron 7.182 millones de euros entre enero y agosto de 2026, frente a 7.218 millones en el mismo periodo de 2025. La merma fue de 37 millones, alrededor del 0,5%, que en las tablas comunitarias aparece redondeada al 1%. Se trata de una variación pequeña en el agregado, aunque con diferencias amplias según el mercado.
La más llamativa se dio en Estados Unidos. Allí, las exportaciones europeas de cerveza cayeron un 39% en valor durante los ocho primeros meses de 2026. La Comisión no publica en estas cifras el importe absoluto de esas ventas ni su peso dentro del total del grupo, de modo que no puede saberse cuánto arrastra esa caída sobre el resultado agregado.
Tampoco es posible separar con los datos disponibles qué parte del descenso responde a menores cantidades exportadas y cuál a cambios en los precios medios. Lo que sí muestran las estadísticas es una reducción del valor comercializado, muy superior a la del vino en ese mismo destino y opuesta al avance de los espirituosos.
Las importaciones europeas del grupo de cerveza, sidra y otras bebidas alcanzaron 1.679 millones de euros hasta agosto de 2026. A partir del saldo comercial de 2025, las compras del periodo comparable del año anterior pueden situarse en torno a 1.749 millones. Eso supone una bajada cercana a 70 millones, equivalente al 4%.
Gracias a esa reducción de las compras, el superávit del grupo mejoró pese al leve retroceso de las exportaciones. Pasó de 5.469 millones de euros entre enero y agosto de 2025 a 5.502 millones en el mismo tramo de 2026. El incremento fue de 34 millones.
La comparación de los saldos comerciales marca con claridad la posición de cada categoría. El vino conserva el mayor excedente exterior, con 9.756 millones de euros, aunque pierde 99 millones respecto al año anterior. La categoría de cerveza, sidra y otras bebidas alcanza 5.502 millones y mejora en 34 millones. Los espirituosos y licores se quedan en 3.094 millones, pero son los que más avanzan en términos interanuales.
Si se suman los tres epígrafes utilizados por la Comisión, las exportaciones alcanzan 23.881 millones de euros entre enero y agosto de 2026, frente a 23.498 millones un año antes. La diferencia es de 383 millones, un 1,6%. Esa suma no equivale a todo el comercio exterior de bebidas alcohólicas de la UE, ya que uno de los grupos incluye también otras bebidas.
La misma agregación sitúa las importaciones en 5.528 millones de euros y el saldo comercial positivo en torno a 18.352 millones, frente a 18.027 millones en el mismo periodo de 2025. La mejora ronda los 325 millones, una vez considerados los redondeos aplicados por la Comisión en sus tablas.
Los datos de los ejercicios completos de 2024 y 2025 amplían la perspectiva. En 2025, las exportaciones de vino y productos derivados bajaron un 5,5% respecto a 2024; las de espirituosos y licores, un 4,7%; y las del grupo de cerveza, sidra y otras bebidas, cerca de un 3%. Hasta agosto de 2026, el patrón cambia: los espirituosos pasan al terreno positivo con un 11%, el vino sigue en negativo y el grupo de cerveza y sidra apenas se mueve.
Bruselas tampoco ofrece un desglose que permita saber qué tipos concretos de espirituosos están impulsando el alza ni qué productos del vino concentran la caída. La información por países solo señala de forma expresa la aportación de Ucrania y Estados Unidos, junto con aumentos hacia Rusia y Kazajistán, como mercados ligados a los 583 millones de euros adicionales logrados por las exportaciones europeas de espirituosos y licores hasta agosto.