Martes 17 de Febrero de 2026
La empresa japonesa Mercian, perteneciente al Grupo Kirin, ha iniciado la retirada voluntaria de 40.000 botellas de vino chileno del mercado japonés. La decisión afecta a productos elaborados por la bodega Concha y Toro y comercializados bajo las marcas Frontera Sparkling Rosé (lata de 280 ml), Frontera Ice Rosé (lata de 280 ml) y Frontera Rosé (botella de 750 ml). Según han informado medios japoneses como Asahi y FNN, la medida responde a la detección de aditivos alimentarios no autorizados en Japón durante el proceso de producción en Chile.
El aditivo identificado es citrato de cobre, utilizado para eliminar sabores indeseados relacionados con la fermentación y el almacenamiento. Este componente está permitido en otros países, entre ellos Chile, según la Oficina Internacional de la Viña y el Vino (OIV). Sin embargo, la normativa japonesa no autoriza su uso en vinos importados. Las autoridades y la propia empresa han señalado que el aditivo se elimina durante el proceso de producción y que no supone un riesgo para la salud de los consumidores. Hasta el momento, no se han detectado problemas sanitarios asociados al consumo de estos productos.
Desde su lanzamiento, se han enviado aproximadamente 620.000 unidades de estos vinos a Japón. Se estima que actualmente quedan unas 40.000 unidades en circulación. Mercian ha anunciado que ofrecerá a los clientes afectados certificados de regalo Quo Card como compensación por los productos retirados.
La relación comercial entre Mercian y Concha y Toro comenzó formalmente en 2014 mediante una alianza conjunta. Esta colaboración ha permitido a la bodega chilena consolidar su presencia en el mercado japonés.
En cuanto al sector vinícola en Japón, datos recientes de Vinos de Chile señalan que al cierre del año pasado las exportaciones chilenas de vino embotellado hacia Japón aumentaron un 0,4% en volumen pero descendieron un 4,9% en valor, alcanzando 4,3 millones de cajas por un total de 103,6 millones de dólares estadounidenses. El precio medio por caja fue de 23,9 dólares, lo que representa una bajada del 5,2%.
Chile se mantiene como el principal proveedor por volumen para Japón, aunque ocupa el tercer lugar en valor detrás de Francia e Italia. La debilidad del yen frente al dólar ha afectado negativamente las ventas de vinos importados. Además, el consumo de vino en Japón experimenta una caída estructural debido al envejecimiento demográfico y al menor interés entre los jóvenes adultos, quienes prefieren bebidas con bajo contenido alcohólico o sin alcohol.
El mercado japonés muestra una polarización entre los vinos prémium procedentes de regiones como Champagne, Borgoña, Burdeos o California, que mantienen buenos resultados, y los vinos económicos destinados al canal minorista masivo, que conservan su volumen. Por otro lado, el segmento medio pierde peso dentro del consumo nacional.
Las autoridades japonesas y las empresas implicadas continúan supervisando la situación para garantizar la seguridad alimentaria y mantener la confianza del consumidor en los productos importados.