La justicia keniana bloquea la venta de Diageo a Asahi en África oriental

Las demandas cruzadas frenan el traspaso del 65% de East African Breweries por 2.300 millones de dólares

Viernes 10 de Julio de 2026

La venta de la participación de control de Diageo en East African Breweries Limited, una de las mayores operaciones recientes del sector de bebidas en África oriental, se ha atascado en los tribunales de Kenia. La multinacional británica acordó el pasado diciembre traspasar a la japonesa Asahi su 65% en la cervecera, con sede en Kenia, por 2.300 millones de dólares, unos 2.130 millones de euros al cambio actual, pero varias demandas han pedido paralizar la operación antes de que se cierre.

Según informó The Drinks Business el pasado 2 de julio, el caso ha llegado ya a la mesa de la presidenta del Tribunal Supremo de Kenia, Martha Koome. Diageo ha solicitado que todos los procedimientos abiertos sobre esta transacción se agrupen en un solo juzgado o ante un único juez, con el argumento de que las acciones presentadas en distintos tribunales están generando resoluciones contradictorias y retrasos.

La operación formaba parte del plan de Diageo para vender activos que considera no prioritarios y reducir deuda. En un primer momento, el acuerdo con Asahi parecía una transacción sencilla. Sin embargo, seis meses después del anuncio, el proceso se ha complicado por la vía judicial y su cierre, previsto para más adelante este año, queda pendiente de cómo evolucionen esos litigios.

Entre las demandas figura la presentada por un distribuidor que sostiene que Diageo rescindió de forma incorrecta un contrato hace varios años. También hay una acción impulsada por una empresa constructora. A ello se suman iniciativas de accionistas particulares que cuestionan la operación por considerar que existe un trato injusto hacia ellos. Diageo y East African Breweries rechazan todas esas reclamaciones.

El problema para la compañía no es solo el contenido de las demandas, sino el hecho de que se hayan registrado en distintas jurisdicciones. De acuerdo con la información publicada por el medio británico, algunos tribunales de Nairobi rechazaron frenar la transacción, mientras que posteriormente el Tribunal Superior de Machakos sí dictó órdenes temporales para congelar su ejecución. Esa diferencia entre resoluciones es uno de los motivos por los que East African Breweries pide concentrar todos los casos en una sola sede judicial.

La empresa también ha planteado que, cuando proceda, intervengan órganos especializados previstos por la legislación keniana sobre mercados de capitales y derecho de la competencia económica. Su objetivo es evitar decisiones incompatibles entre sí y acelerar la vista de los asuntos pendientes.

Los abogados de East African Breweries sostienen que varias personas interesadas en impedir el cierre del acuerdo están recurriendo a una práctica conocida como forum shopping, es decir, acudir a distintos tribunales para buscar una resolución favorable. En sus escritos, citados por The Drinks Business, afirman que esa conducta supone un uso indebido del sistema judicial y vulnera el principio de respeto entre órganos con jurisdicción equivalente.

La compañía defiende además que completar la venta aportaría certidumbre a accionistas, empleados, proveedores e inversores en Kenia, Uganda y Tanzania. También sostiene que la operación generaría para el Estado keniano unos 245 millones de libras en impuestos sobre plusvalías.

Una de las partes personadas, JILK Construction, ha pedido con firmeza a Koome que rechace la petición de unificar los procedimientos. La empresa argumenta que sus disputas con Diageo y sus filiales son anteriores al acuerdo con Asahi y no deben quedar relegadas porque la multinacional quiera salir del mercado cervecero keniano. Según su posición, sus reclamaciones nacen de las obras en la planta de Kenya Breweries en Kisumu entre 2017 y 2019 e incluyen procesos arbitrales, mercantiles, constitucionales y penales que siguen sin resolverse.

Por ahora, la presidenta del Tribunal Supremo no ha emitido una decisión sobre esa solicitud. Hasta que lo haga, el calendario del acuerdo sigue bajo presión judicial.

La operación tiene interés más allá del ámbito corporativo porque afecta a uno de los grandes grupos internacionales del negocio de cerveza y espirituosos y puede alterar el reparto de posiciones en África oriental si finalmente sale adelante o si se retrasa durante meses. Para Diageo supone además una pieza relevante dentro de su estrategia financiera, mientras que para Asahi representaría una entrada más amplia en una zona con peso para el consumo y la distribución regionales.

East African Breweries es un actor central en varios mercados del este africano y su control tiene valor industrial y comercial por su red productiva y su presencia en países como Kenia, Uganda y Tanzania. Por eso, cualquier bloqueo prolongado añade incertidumbre sobre inversiones, contratos y planificación comercial en una parte del negocio donde cerveza y licores tienen una presencia amplia.

El caso muestra también cómo una gran compraventa empresarial puede quedar condicionada por litigios previos o paralelos ajenos al propio acuerdo principal. En este momento, ni Diageo ni Asahi tienen vía libre para cerrar una transacción que estaba llamada a ser una de las mayores del año en el sector de bebidas en la región.