Lunes 06 de Julio de 2026
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La prórroga general de licencias hasta las 5.00 en Reino Unido elevó un 11% el gasto medio en pubs y bares durante la madrugada del partido entre Inglaterra y México, según un análisis de la empresa de pagos Dojo difundido este lunes, 6 de julio. Los datos se refieren a las transacciones registradas en su red durante la noche del domingo al lunes, con un encuentro que comenzó a las 2.00 y terminó con victoria inglesa por 3-2.
El informe indica que un tercio de los pubs del país abrió para emitir el partido. Pese a esa oferta limitada, la asistencia fue alta para una franja horaria poco habitual. Dojo calcula que salió a verlo fuera de casa la mitad de aficionados que suele hacerlo en una tarde de domingo. La comparación se hace con el comportamiento habitual del consumo en ese mismo tipo de locales.
La empresa señala que tres cuartas partes de los clientes seguían gastando entre la medianoche y las 2.00. A partir del inicio del encuentro, la actividad bajó con fuerza. Desde las 2.00, el volumen de clientes que realizó pagos cayó a un tercio, y a las 4.00 se situó en una décima parte. El patrón apunta a una menor circulación hacia la barra durante el juego, algo que Dojo vincula al horario de madrugada y al seguimiento continuo del partido.
El mayor pico de gasto previo al saque inicial se produjo a la 1.50. Según el análisis, las compras se mantuvieron altas desde las 0.00 hasta ese momento, incluso después del horario inicialmente previsto para el comienzo del encuentro, fijado antes en la 1.00. Entre la medianoche y las 5.00, ese fue el momento con más transacciones, cuando muchos clientes aprovecharon para pedir bebidas antes del arranque.
Tras el pitido inicial se produjo una caída cercana al 50% en las operaciones, siempre según los datos facilitados por la compañía. El descenso contrasta con otros partidos anteriores de Inglaterra en este Mundial, en los que el gasto durante el juego se había mantenido por encima del nivel previo al encuentro y había alcanzado su máximo justo después del final.
La pausa del descanso volvió a concentrar buena parte de la actividad. Dojo sitúa entre las 2.45 y las 2.50 un nuevo repunte claro de pagos, en línea con lo ocurrido en otros encuentros de la selección inglesa. La lectura que hace la empresa es sencilla: muchos aficionados esperaron al intermedio para acercarse a la barra sin perderse minutos del partido.
A partir de las 4.30 llegó una bajada acusada del gasto, ya con el encuentro terminado y con buena parte del público regresando a casa. El análisis compara el gasto medio entre la medianoche del domingo y las 4.00 del lunes con la misma ventana comercial de la semana anterior para calcular ese aumento medio del 11% en los locales abiertos.
Charlie Ashworth, responsable de estudios e información de Dojo, afirmó que los datos reflejan una noche larga con un público muy pendiente del partido y con efecto positivo para la hostelería gracias a la ampliación horaria. También señaló que este tipo de medidas puede abrir una oportunidad para los negocios si Inglaterra sigue avanzando en el torneo y vuelven a repetirse horarios nocturnos o de madrugada.
La metodología del estudio se basa en datos agregados y anonimizados de transacciones procesadas por la red de Dojo durante el partido Inglaterra-México del Mundial de 2026. La compañía opera como proveedor británico de pagos con tarjeta para negocios independientes y grandes empresas.
Las cifras ofrecen una imagen concreta del efecto que puede tener un gran evento deportivo sobre el consumo hostelero cuando coincide con horarios poco habituales. En este caso, la extensión temporal de las licencias permitió mantener abiertos miles de establecimientos más allá del cierre ordinario y compensó en parte el freno natural que supone un partido a las dos de la madrugada. También muestra que el gasto no desaparece, sino que cambia de momento: sube antes del inicio, cae durante el juego y vuelve a activarse en el descanso.
Para el sector hostelero británico, pendiente cada verano de grandes citas deportivas como motor de ventas, el dato más útil es doble: no todos los locales abrieron, pero quienes lo hicieron registraron una mejora media frente a una noche comparable sin partido. Esa diferencia ayuda a medir hasta qué punto una decisión administrativa sobre horarios puede traducirse en ingresos adicionales cuando existe una demanda clara por parte del público.
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