La tonelería francesa pierde el 29% del volumen en dos ejercicios

El último ejercicio cerró con 471 millones de euros tras una caída exterior más severa que en Francia

Miércoles 19 de Agosto de 2026

La tonelería francesa cerró el ejercicio comprendido entre el 1 de abril de 2025 y el 31 de marzo de 2026 con una nueva caída de ventas, tanto en facturación como en volumen. La Fédération des Tonneliers de France, que agrupa a 67 empresas del sector, cifra el descenso en un 11,7% en valor respecto al ejercicio anterior, después de otra bajada del 9,5% entre 2024-2025 y 2023-2024.

La facturación total se situó en 471 millones de euros. El ajuste fue más intenso en los mercados internacionales que en Francia. Fuera del mercado francés, la caída llegó al 13,9%, mientras que en el mercado interior fue del 6,9%.

También retrocedieron las ventas en unidades. Las empresas asociadas vendieron 485.871 barricas, un 14% menos que un año antes. De nuevo, la contracción fue mayor en el exterior, con un 16,1% menos, frente al 9,5% de descenso en Francia.

La federación relaciona esta evolución con varios factores. Por un lado, con un mercado del vino menos dinámico que en años anteriores. Por otro, con una orientación de parte del consumo hacia estilos más ligeros, que suelen requerir menos uso de madera en la crianza. A eso se suma, según la organización, una fase de ajuste tras el periodo posterior a la crisis sanitaria, cuando la demanda alcanzó niveles muy altos y dejó existencias acumuladas tanto en distribuidores como en productores de vino y de bebidas espirituosas.

Francia y Estados Unidos siguieron siendo los dos primeros destinos de las barricas francesas, con mucha distancia sobre el resto. En Francia, las ventas representaron el 32,4% del valor total y el 35,8% del volumen. En Estados Unidos, el peso fue del 29,5% en valor y del 25,8% en volumen. Por detrás aparecen España, con el 7,5% del valor y el 8,7% del volumen; Italia, con el 6,8% y el 6,6%; y Australia, con el 5,2% y el 4,5%.

En conjunto, la exportación mantuvo un papel central para la tonelería francesa. Las ventas fuera de Francia supusieron el 67,6% de la facturación y el 64,2% del volumen comercializado. Pese a ese peso, fueron precisamente los mercados internacionales los que más empeoraron en el último ejercicio.

Por áreas geográficas, el continente americano registró la mayor bajada, con un 20,6% menos en valor y un 23,6% menos en volumen en un año. En Europa, el retroceso fue más moderado, aunque también claro: un 6% menos en valor y un 8,5% menos en volumen.

La debilidad no se limitó a la barrica tradicional. El negocio de los grandes recipientes de madera, a partir de 700 litros, también cerró en negativo. La facturación de este segmento se quedó en 27 millones de euros, un 21,5% menos que en el ejercicio anterior. En unidades, las ventas bajaron hasta 1.228 recipientes, un 15,7% menos. La federación añade que los recipientes vendidos en 2025-2026 tuvieron, de media, una capacidad inferior a la de los comercializados un año antes.

La presidenta de la Fédération des Tonneliers de France, Magdeleine Allaume, afirma que la actividad de la tonelería francesa acumula una caída del 29% en volumen en dos ejercicios. A su juicio, el sector se ve afectado de forma directa por la incertidumbre sobre los mercados internacionales del vino y de las bebidas espirituosas.

Allaume vincula parte del descenso en Estados Unidos a las medidas adoptadas por la Administración Trump. También cita los impuestos introducidos por China a bebidas espirituosas europeas, entre ellas el coñac, como otro factor que ha pesado sobre la actividad del sector.

La federación sostiene, no obstante, que una parte del ajuste responde a razones coyunturales y no necesariamente a una pérdida permanente de la demanda. Su análisis apunta a la reducción de existencias acumuladas en la cadena comercial tras los años de consumo más alto posteriores a la pandemia. Ese proceso, señala la organización, reduce de forma mecánica los pedidos de barricas durante un tiempo, aunque no implica por sí solo un deterioro duradero del mercado.

Junto a ese ajuste, la presidenta de la federación alude a cambios de fondo en el vino y en las bebidas espirituosas. Cita la menor producción a escala internacional, la evolución de las pautas de consumo y los efectos del clima sobre la actividad de las empresas que fabrican duelas y barricas. En ese marco, considera que la tonelería tendrá que adaptar su oferta.

Allaume sostiene además que los vinos premium mantienen un mejor comportamiento que otras categorías. También observa un mayor interés por los vinos blancos frente a los tintos, junto con un consumo más moderado y más selectivo. En ese tipo de productos, señala, la crianza en barrica sigue siendo una herramienta de valorización para bodegas y destilerías.