Viernes 14 de Agosto de 2026
La Asociación de Viticultores de la D.O. Rueda prevé que la próxima campaña arranque con unos 15 días de antelación sobre un año habitual, lo que la situaría entre las vendimias más tempranas registradas en la denominación. La organización trasladó además su petición de que el precio de la uva recoja el aumento de los costes de producción, que la propia asamblea sitúa para esta campaña por encima de 0,65 €/kg.
La asamblea general de la asociación se celebró este martes, 11 de agosto, en el municipio de Rueda, a pocos días del inicio de la recogida. En la reunión, los viticultores analizaron la marcha del sector, las previsiones de cosecha y varias líneas de trabajo para los próximos meses.
La asociación atribuye el adelanto de la vendimia a la rápida brotación registrada en primavera. A ese factor añade las temperaturas elevadas y la falta prolongada de lluvias durante el verano, elementos que, en su opinión, apuntan a un volumen moderado de uva.
Pese a esa previsión de menor cantidad, la entidad sostiene que el viñedo presenta un estado sanitario muy bueno. La asamblea considera que esa situación permitirá elaborar vinos con buena intensidad aromática, complejidad y calidad organoléptica.
Durante la reunión también se abordó el ajuste que vive el negocio del vino por los cambios en los hábitos de consumo. Aun así, la asociación mantiene que la D.O. Rueda conserva el liderazgo en el mercado nacional dentro del segmento de vinos blancos de calidad.
En el plano económico, los viticultores situaron el debate en un escenario marcado por dos campañas seguidas de baja producción y por un nivel de existencias en bodega inferior al de otros ejercicios a estas alturas del año. Con esos elementos, la asamblea entendió que existen condiciones de mercado para que la uva alcance un precio que compense el trabajo de las explotaciones.
La junta directiva recordó que el sector vitivinícola representa casi el 2% del PIB nacional y que tiene un peso esencial en la economía de Valladolid, una provincia que reúne cinco denominaciones de origen. A juicio de la asociación, las tensiones geopolíticas internacionales están presionando los gastos operativos del campo.
Fertilizantes, productos fitosanitarios y combustibles, señala la entidad, han llegado a duplicar su precio en los últimos años. Ese aumento, unido a la menor producción, es uno de los argumentos que la asociación pone sobre la mesa para reclamar una actualización del precio percibido por la uva.
Como referencia, los viticultores citaron el último estudio de costes de la Junta de Castilla y León, revisado en 2024, que situaba el coste de producción en torno a 0,50 €/kg para rendimientos de 9.000 kg/ha. La media habitual en Rueda, añade la organización, ronda los 7.000 kg/ha.
La asociación sostiene además que los insumos se han encarecido más de un 30% en la mayoría de las partidas. Con esa base, la asamblea fijó para esta campaña un coste de producción por encima de 0,65 €/kg.
La entidad entiende que ese umbral debe reflejarse en las liquidaciones de las bodegas para sostener la actividad vitícola en la denominación. También vincula ese nivel de precio con el cumplimiento efectivo de la Ley de la Cadena Alimentaria.
Más allá de la campaña inmediata, la asociación ligó la rentabilidad de las explotaciones con la continuidad del viñedo en la zona y con el relevo generacional en los pueblos de la denominación. Su planteamiento es que un horizonte económico suficiente resulta necesario para fijar población y mantener vivo el tejido agrario.
Entre los asuntos de futuro, la asamblea estudió la posibilidad de proponer la inclusión de vinos de baja graduación alcohólica en el pliego de condiciones de la D.O. Rueda. La organización considera que esa vía permitiría responder a nuevas demandas de los mercados internacionales y reforzar la posición comercial de la denominación.