Martes 28 de Julio de 2026
La Ruta del Vino de La Mancha quiere aprovechar la vendimia para reforzar su oferta de enoturismo con una propuesta centrada en la gastronomía tradicional de la zona. La iniciativa sitúa el final del verano como uno de los momentos más atractivos para visitar este territorio, coincidiendo con la recolección de la uva y con la actividad en bodegas y restaurantes de la comarca.
Desde la propia ruta explican que la vendimia no se plantea solo como una labor agrícola, sino también como una experiencia ligada a la cultura del vino, a las costumbres rurales y a la cocina popular manchega. La propuesta incluye actividades vinculadas a la cosecha, al pisado de la uva, a la elaboración en bodega y a la cata de los primeros vinos junto a recetas que han acompañado históricamente este periodo.
La oferta se reparte entre establecimientos de Tomelloso, Socuéllamos, Villarrobledo, Alcázar de San Juan, Campo de Criptana, El Provencio, Manzanares, El Toboso, Villarrubia de los Ojos y Pedro Muñoz. En esos municipios, bodegas y restaurantes invitan a conocer la vendimia a través de platos que forman parte del recetario manchego y que, según la ruta, siguen siendo una de las principales señas de identidad de su gastronomía.
Uno de los platos que se presentan como emblema de este tiempo son las migas del gañán con uvas. La Ruta del Vino de La Mancha las vincula con la alimentación de pastores y vendimiadores que durante siglos recorrieron la llanura manchega. La receta parte de pan duro de hogaza y se completa con panceta, chorizo, ajos, aceite de oliva y uvas recién recogidas. La tradición, añaden, invita a comerlas directamente de la sartén acompañadas por vino de la tierra.
Otro de los nombres propios del recetario de vendimia es el caldillo de vendimia. La ruta lo presenta como un plato muy ligado a las cuadrillas de labradores y a una cocina de aprovechamiento. Se elabora con una base sofrita de patatas, ajo, pimiento y tomate, a la que se añade un majado de especias, agua y vino blanco. En algunas versiones puede incorporar carne de conejo, pollo, bacalao o cerdo.
En el apartado dulce aparecen las tortas de vendimia, también conocidas como tortas de mosto. Se trata, según la información difundida por la ruta, del postre más característico de La Mancha durante estos meses. Su origen está en el uso del mosto, el jugo de uva sin fermentar, en lugar de agua para ligar la masa del pan. Ese cambio da lugar a un pan dulce con aroma frutal que antiguamente se elaboraba en grandes cantidades en hornos comunales durante la campaña. En la actualidad, son pastelerías, panaderías y algunos restaurantes los que mantienen esta elaboración, a la que en ocasiones se añade anís.
La propuesta gastronómica se completa con el pisto manchego, uno de los platos más reconocibles de la cocina regional. La receta reúne tomate, pimientos verdes y rojos y calabacín, cocinados a fuego lento. La Ruta del Vino de La Mancha subraya su afinidad con los vinos jóvenes de la Denominación de Origen La Mancha, en especial con los elaborados con uva Airén.
La promoción cuenta con el apoyo de la Diputación de Ciudad Real bajo la marca Sabor Quijote. Desde la institución provincial señalan que el objetivo es dar a conocer la calidad, la tradición y el talento vinculados a la gastronomía, los vinos, el patrimonio y la cultura de este territorio. La ruta se presenta así como un destino orientado a quienes buscan naturaleza, raíces manchegas y experiencias ligadas al vino en plena vendimia.
La Ruta del Vino de La Mancha enmarca esta campaña en un territorio que identifica como el mayor viñedo del mundo y apela al imaginario de Don Quijote como uno de los grandes referentes culturales de la zona. Con esa combinación de paisaje, cocina popular y actividad vitivinícola, la entidad quiere atraer visitantes durante las semanas de recolección, cuando la nueva añada empieza a tomar forma en bodegas y viñedos.