Viernes 12 de Junio de 2026
El consumo de bebidas alcohólicas en el mundo bajará durante los próximos seis años y no volverá a crecer hasta 2031, según una investigación de IWSR, firma especializada en datos del mercado de vinos, cervezas y espirituosos. El estudio apunta, aun así, a una recuperación parcial a medio plazo: en 2035 el volumen total quedaría solo un 1% por debajo del nivel de 2025.
La previsión, difundida el pasado 11 de junio, dibuja un cambio de mapa para el negocio. IWSR sostiene que el mercado se desplazará en la próxima década desde China, Norteamérica y Europa hacia India, Sudamérica y África. Ese movimiento se apoyará en dos factores: un reequilibrio entre mercados y el aumento de la población adulta en edad legal de consumir alcohol.
Entre los grandes países, China seguirá como primer mercado mundial, pero reducirá su consumo. Según las estimaciones de IWSR, el número de consumiciones de bebidas alcohólicas en 2035 será un 19% inferior al de 2025. También se esperan descensos en Estados Unidos, con un 18%; Japón, con un 15%; Alemania, con un 14%; y Reino Unido, con un 13%.
Frente a esa caída en varios mercados maduros, otros países avanzarán con fuerza. México aumentará un 13% entre 2025 y 2035; Vietnam, un 15%; Colombia, un 26%; e India, un 38%. El informe añade que India superará a Estados Unidos en 2032 y pasará a ser el segundo mercado mundial de bebidas alcohólicas por volumen, solo por detrás de China.
IWSR atribuye parte de esta evolución a una pauta de moderación que seguirá presente durante la próxima década. Esa moderación responde tanto a hábitos de vida como a razones económicas. La firma calcula que el consumo anual per cápita de alcohol puro caerá medio litro hasta 2035. Aun así, el descenso pierde velocidad y quedará compensado en parte por el aumento del número de consumidores adultos, que crecerá un 9% en ese mismo periodo.
Ese dato ayuda a entender por qué el ajuste previsto para el conjunto del sector no será más profundo. Aunque cada persona beba menos de media, habrá más población adulta en muchos mercados emergentes. Para bodegas, cerveceras y grupos de espirituosos, eso puede traducirse en una presión mayor para revisar surtidos, formatos y precios según cada país y según cada ocasión de consumo.
Por categorías, el vino es el producto con peor previsión en volumen. IWSR calcula una caída del 14% entre 2025 y 2035. La cerveza bajará un 1% y los espirituosos perderán un 2%. En cambio, las bebidas listas para tomar, conocidas como ready to drink, seguirán al alza y crecerán un 17% en la próxima década.
Los datos cerrados de 2025 ya apuntan esa dirección. Entre 2024 y 2025, el volumen total mundial de bebidas alcohólicas cayó un 2%. En ese mismo periodo, la cerveza retrocedió otro 2%, el vino bajó un 5% y los espirituosos cedieron un 3%. Las ready to drink fueron la excepción y subieron un 3%.
Según IWSR, estas bebidas alcanzaron por primera vez los 1.000 millones de cajas de nueve litros consumidas en todo el mundo en 2025. La consultora interpreta ese avance como una señal del cambio en las preferencias del consumidor, que busca nuevos sabores, comodidad y distintas graduaciones alcohólicas para momentos de consumo diferentes.
Marten Lodewijks, presidente ejecutivo de IWSR, señaló que la estabilización prevista para los volúmenes mundiales es una noticia positiva para la industria, aunque persisten varios problemas. En la misma línea, Luke Tegner, responsable de consultoría de la firma, explicó que la demanda se está moviendo desde categorías más asentadas, como el vino y los espirituosos, hacia las ready to drink.
Para el sector de bebidas, la lectura va más allá del dato agregado. La caída prevista del vino obliga a mirar con atención tanto la pérdida de peso en mercados tradicionales como la necesidad de ganar presencia en países donde aumenta la población adulta y mejora el consumo total. En cerveza y espirituosos, el ajuste será menor, pero también exigirá cambios comerciales y de producto. Y en las ready to drink se abre una vía clara de crecimiento para fabricantes que quieran captar a consumidores que priorizan conveniencia y variedad.
El informe se basa en los 160 mercados que sigue IWSR y plantea una década marcada por menos consumo per cápita, más moderación y una redistribución geográfica del negocio. Para productores y distribuidores europeos, incluidos los españoles, ese escenario puede empujar a reforzar su presencia exterior en países con mayor avance previsto mientras revisan su posición en plazas donde el consumo seguirá bajando.