La edición génica gana peso en el viñedo catalán

Expertos piden un marco regulador claro y más transferencia científica al sector productor

Lunes 11 de Mayo de 2026

El Celler de la Fassina de Can Guineu, en Sant Sadurní d’Anoia, acogió el pasado 6 de mayo la jornada técnica “La edición génica en la vid: herramientas, aplicaciones y retos para la viticultura mediterránea”, un encuentro que reunió a especialistas en investigación, viticultura e innovación para analizar el futuro del sector ante los cambios climáticos, agronómicos y económicos.

La sesión estuvo organizada por INNOVI, AECAVA, IRTA, CRAG y el Ayuntamiento de Sant Sadurní d’Anoia, con el apoyo del Consejo Regulador de la DO Cava. La cita puso el foco en el potencial de las nuevas técnicas genómicas como herramienta para reforzar la sostenibilidad, la competitividad y la capacidad de adaptación de la viticultura mediterránea.

A lo largo de la jornada, investigadores, técnicos, viticultores y elaboradores coincidieron en que el sector vitivinícola vive un cambio de paradigma. La edición génica, señalaron, abre nuevas posibilidades para obtener variedades más resistentes al estrés hídrico, a las temperaturas extremas y a las enfermedades, sin renunciar a la calidad ni a la identidad de los vinos y cavas del territorio.

También se insistió en la necesidad de reforzar la investigación aplicada y de mejorar la transferencia del conocimiento científico hacia el sector productor. Las ponencias abordaron asuntos vinculados con la mejora genética vegetal, la adaptación de la vid a los efectos del cambio climático y las aplicaciones prácticas de estas técnicas en el campo.

Durante las intervenciones se subrayó la importancia de identificar genes de interés agronómico que permitan mejorar la eficiencia y la resiliencia de los cultivos, además de avanzar hacia modelos productivos más sostenibles. Los participantes también reclamaron un marco regulador claro y adaptado a la realidad científica actual para facilitar la implantación de estas tecnologías en Europa.

Otro de los ejes de la jornada fue la relación entre innovación e identidad territorial. Desde el ámbito científico y desde el sector productor se defendió que la incorporación de nuevas herramientas genómicas debe ir de la mano de la preservación de las características varietales y del patrimonio vitivinícola catalán.

En ese apartado, también se puso en valor el potencial de las variedades PIWI como una vía complementaria para avanzar hacia una viticultura más resiliente y sostenible frente a los retos que plantea el sector. La jornada sirvió para abrir una reflexión sobre cómo combinar la mejora tecnológica con la continuidad de las variedades y prácticas ligadas al territorio.

La mesa redonda final, titulada “Viñedo 2036: innovación, sostenibilidad y competitividad sin perder la identidad”, permitió contrastar distintas visiones entre el mundo de la investigación y el sector productivo. El debate puso sobre la mesa la necesidad de generar espacios de gobernanza compartida que faciliten la adopción de la innovación en el territorio y ayuden al sector a afrontar los cambios futuros con herramientas científicas y tecnológicas sólidas.

También se coincidió en la importancia de seguir promoviendo espacios de debate y colaboración entre administración, investigación y empresas del sector. En las conclusiones de la jornada, Eloi Montcada, clúster manager de INNOVI, remarcó que “la edición génica ya no es una expectativa de futuro, sino una realidad del presente”, y añadió que países como Chile, Italia o Francia ya están desarrollando y aplicando estas tecnologías de manera activa.

La bienvenida institucional corrió a cargo de Joaquim Tosas, presidente de AECAVA; Eloi Montcada, clúster manager de INNOVI; L. Maria Lois, directora del CRAG; y Joan Gené, director general del INCAVI. Las ponencias técnicas contaron con la participación del Dr. Iban Eduardo, investigador del IRTA en el CRAG; la Dra. Ana Jiménez Cantizano, profesora de la Universidad de Cádiz; la Dra. Marta Pujol, investigadora del IRTA en el CRAG; el Dr. Josep M. Casacuberta, investigador del CSIC en el CRAG y presidente del Panel de OGM de la EFSA; el Dr. Tomás Matus, investigador del I2SysBio (CSIC-Universitat de València); y el Dr. Lluís Giralt, investigador de la sección de viticultura del INCAVI.

La mesa redonda fue moderada por Jordi Garcia-Mas, investigador del IRTA en el CRAG y director científico del IRTA, y contó con la participación de Pere Guilera, elaborador de cava y viticultor; Albert Valldosera, viticultor profesional; Marta Pujol, investigadora del IRTA en el CRAG; y Joan Esteve, ingeniero agrónomo y director de Celler Raimat.

Con esta jornada, las entidades organizadoras reafirmaron su compromiso con la promoción de la innovación y la transferencia de conocimiento al sector vitivinícola, con el objetivo de impulsar espacios de debate y reflexión que ayuden a preparar el viñedo catalán ante los cambios ambientales, sociales y económicos de los próximos años. El encuentro también sirvió para reforzar la necesidad de seguir generando alianzas entre centros de investigación, administraciones y sector productivo para acelerar la adopción de soluciones innovadoras que garanticen el futuro de la viticultura catalana.