Miércoles 11 de Marzo de 2026
La Asamblea General de Cerveceros de España reunió en Madrid a representantes institucionales, expertos y profesionales del sector para analizar el papel de la cerveza en la sociedad española. Bajo el lema “Más que cañas”, la jornada puso de relieve la importancia de este producto como parte de la identidad cultural y motor económico del país, en un momento en el que el consumo nacional se mantiene estable.
El Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, inauguró el encuentro subrayando que el sector cervecero es fundamental para el sector agroalimentario español, destacando que el 90% de la materia prima utilizada es de origen nacional y que España es autosuficiente en cebada en condiciones normales. Planas reafirmó el compromiso del ministerio para seguir colaborando con el sector y apoyar su desarrollo futuro.
José Manuel Rodríguez Uribes, presidente del Consejo Superior de Deportes, agradeció el apoyo del sector cervecero al deporte y resaltó la importancia de los bares como espacios de socialización, especialmente en el contexto actual de digitalización y menor interacción presencial. Ignacio Rivera, presidente de Cerveceros de España, defendió la necesidad de mantener la cultura de las cañas como forma de conexión social, en un entorno donde los encuentros presenciales son cada vez menos frecuentes.
Durante la jornada se abordó el consumo de cerveza desde diferentes perspectivas, incluyendo la sociología, la hostelería, la historia y el impacto económico. La cerveza se presentó como un motor económico relevante: cada caña servida impulsa una cadena de valor que conecta el campo, la industria alimentaria, la distribución y la hostelería, generando riqueza y empleo en todo el territorio.
En el último año, la producción total de cerveza en España creció un 0,5%, mientras que las exportaciones aumentaron cerca de un 8%. En el caso de la cerveza con alcohol, el crecimiento de las exportaciones alcanzó el 10%, impulsado por el reconocimiento internacional de la cerveza española. El sector sostiene más de 540.000 puestos de trabajo en España y por cada empleo directo se generan 1,5 empleos adicionales en la economía nacional. Además, cada caña servida genera 81 céntimos de riqueza y aporta 31 céntimos a las arcas públicas.
Ana Rodríguez Castaño, secretaria general del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, valoró positivamente estos datos y destacó el papel de la cadena agroalimentaria española, desde el campo hasta el consumidor final. La cerveza, elaborada principalmente con ingredientes nacionales, refuerza el vínculo entre la agricultura y la industria alimentaria.
La dimensión social de la cerveza también fue objeto de análisis. En España, el 86% de los consumidores disfruta de la cerveza en compañía de amigos o familiares y en más del 90% de las ocasiones su consumo está asociado a la comida, especialmente durante el aperitivo o el tapeo. El sociólogo Javier Rueda definió la cerveza como un "catalizador" de la vida social en el bar, un espacio donde se fortalecen las relaciones y la comunidad. El 84% de los españoles considera que compartir momentos con amigos contribuye de forma importante a su bienestar emocional. Además, una de cada cuatro cañas producidas en España es consumida por un turista, lo que muestra el atractivo de la cultura cervecera para quienes visitan el país.
La hostelería sigue siendo el escenario principal de la cultura cervecera. En el 14% de los municipios españoles, el bar es el último centro de reunión social, especialmente en zonas rurales. La cerveza representa aproximadamente el 25% de la facturación media de los bares, llegando al 40% en entornos rurales. José Luis Álvarez Almeida, presidente de Hostelería de España, advirtió sobre las dificultades económicas actuales para los pequeños negocios y defendió la colaboración con el sector cervecero para mantener el papel de los bares como centros de vida social. Un bar que sirve unas 107 cañas al día puede mantener un puesto de trabajo durante todo el año, según la hostelera Lola Creagh, quien destacó la importancia de combinar clientes habituales y turistas en la vida diaria de los establecimientos.
En cuanto a tendencias de consumo, la cerveza SIN continúa ganando protagonismo. En 2025, las ventas de esta variedad crecieron un 4,6%, alcanzando un máximo histórico de producción. España se mantiene como líder internacional en producción y consumo de cerveza SIN, reflejando un modelo de consumo moderado y adaptado a diferentes situaciones. Una de cada siete cervezas consumidas en España es SIN y en el 50% de los casos su consumo está vinculado a la conducción, lo que refuerza su papel como alternativa segura y responsable.
El vínculo de la cerveza con el territorio se refleja en el uso de ingredientes naturales y de origen nacional. Más del 90% de las materias primas empleadas por el sector proceden de España y cada vaso de cerveza contiene 36 gramos de cebada española, lo que subraya la importancia del sector dentro de la cadena agroalimentaria.
La cerveza también ha tenido un papel relevante en el desarrollo científico. El proceso de fermentación ha sido objeto de estudio por parte de científicos e investigadores, contribuyendo a los avances en microbiología y en la industria alimentaria. El historiador Jonny Garrett, autor de "El sentido de la birra", explicó que el estudio de la fermentación en la cerveza ayudó a impulsar avances clave en la ciencia moderna.
Cerveceros de España, fundada en 1922, representa a la práctica totalidad de la producción cervecera nacional y agrupa a empresas de todos los tamaños. El sector aporta alrededor de 6.500 millones de euros a la Hacienda Pública y la Seguridad Social y genera más de 540.000 empleos, casi el 90% en hostelería.