Lunes 02 de Febrero de 2026
La vendimia de 2026 en el estado brasileño de Rio Grande do Sul ha comenzado con buenas perspectivas para los productores locales. Los viticultores de la región, responsables por cerca del 90% de la producción nacional de vino en Brasil, muestran optimismo ante los primeros resultados observados en los viñedos. En la bodega boutique Lidio Carraro, situada en el municipio de Bento Gonçalves, la recolección se extenderá hasta marzo y los primeros datos apuntan a una cosecha regular, con uvas sanas y un desarrollo adecuado.
Según Juliano Carraro, director comercial de la bodega, el ciclo de la vid se inició de manera uniforme. Las brotaciones han sido homogéneas y la productividad se mantiene en niveles considerados buenos por los técnicos. Además, la sanidad de las plantas es evidente y el clima ha favorecido el desarrollo del viñedo durante las etapas iniciales. Carraro explica que las lluvias han sido bien distribuidas y las temperaturas no han presentado extremos, lo que ayuda a evitar enfermedades y problemas en la maduración de las uvas.
En otras zonas del sur del país se han registrado episodios de granizo que han causado daños en algunos cultivos. Sin embargo, los viñedos de Lidio Carraro no sufrieron estos incidentes. El responsable comercial señala que este hecho es determinante para mantener la calidad esperada en la cosecha.
El enólogo Giovanni Carraro añade que el desarrollo de las vides sigue un ritmo equilibrado. No se han producido olas de frío intenso ni periodos prolongados de calor excesivo. Esta estabilidad climática permite una maduración progresiva y controlada, lo que suele traducirse en uvas con bayas más pequeñas y plantas con menor vigor vegetativo. Estas características suelen favorecer vinos con mayor concentración aromática y polifenólica.
Para las variedades de maduración tardía, cuya recolección se prolonga hasta finales de marzo, todavía es pronto para hacer previsiones definitivas. No obstante, los técnicos mantienen una visión positiva sobre la calidad y la productividad esperadas para estas uvas.
En relación a la posibilidad de obtener una añada especial, Giovanni Carraro recuerda que la bodega solo otorga esta distinción a cosechas excepcionales, como ocurrió en 2012, 2013, 2018 y 2020. La decisión final dependerá del resultado total de la vendimia, algo que solo podrá confirmarse dentro de unos dos meses.
El año 2026 tiene además un valor simbólico para Lidio Carraro por coincidir con una nueva edición de la Copa del Mundo de fútbol. En 2014, la bodega fue responsable por los vinos oficiales del torneo celebrado en Brasil, lo que impulsó su reconocimiento fuera del país. Para este nuevo ciclo mundialista, el equipo técnico mantiene su apuesta por el trabajo constante y el respeto a los tiempos naturales del viñedo.
La vendimia actual refuerza el papel del sur brasileño como zona productora relevante dentro del sector vitivinícola sudamericano. Los productores esperan que las condiciones climáticas continúen siendo favorables hasta el final del proceso para consolidar una cosecha que pueda ser recordada tanto por su calidad como por su significado especial para la región.