Francia destina 130 millones de euros al arranque de viñedos para frenar el exceso de producción

Jueves 15 de Enero de 2026

El plan prevé ayudas de 4.000 euros por hectárea y podría afectar a más de 32.500 hectáreas en todo el país

El plan de arranque de viñedos previsto para este año en Francia avanza tras la reunión del consejo especializado de FranceAgriMer celebrada este miércoles, 14 de enero. La ministra de Agricultura ha solicitado que se concreten los detalles del procedimiento, aunque la puesta en marcha definitiva depende de la aprobación del presupuesto nacional y de la ratificación del llamado Paquet vin por parte de la Unión Europea. El sector vitivinícola francés busca así prepararse con antelación ante una situación marcada por el exceso de producción y las dificultades económicas.

El presupuesto asignado para esta medida es de 130 millones de euros. Según ha explicado Jérôme Despey, presidente del consejo especializado de vino, el periodo para presentar solicitudes se abrirá en una única ocasión, como muy tarde el 6 de febrero, aunque podría adelantarse si los servicios administrativos lo permiten. El plazo para manifestar interés se mantendrá abierto durante un mes y finalizará, como máximo, el 6 de marzo. La campaña de arranque podría comenzar en marzo, siempre que se confirmen tanto la aprobación europea como la nacional. La ayuda prevista es de 4.000 euros por hectárea.

Durante los quince días previos a la apertura del plazo, se recomienda a los viticultores interesados que actualicen su registro vitícola (CVI) y obtengan su número Vitirestructuration, ya que las solicitudes deberán presentarse a través de esta plataforma. Aquellos que aún no dispongan del número pueden solicitarlo aportando su Siret.

El plan contempla dos modalidades: arranque total o parcial. El arranque total implica abandonar la actividad vitícola y perder el número CVI, siendo esta opción prioritaria en la concesión de ayudas. Además, quienes opten por esta vía no podrán solicitar autorización para nuevas plantaciones durante diez años. Para acceder a esta modalidad es necesario contar con un número CVI, haber presentado declaración de cosecha en los últimos tres años y disponer de un número Siret.

La segunda opción es el arranque parcial y temporal, dirigido únicamente a viñas con más de diez años y excluyendo el chardonnay, variedad que actualmente presenta mejores perspectivas comerciales. En este caso, la parcela arrancada pierde automáticamente la autorización para replantación.

Si las solicitudes superan las 32.500 hectáreas previstas en el presupuesto —equivalentes a los 130 millones asignados— se aplicará un coeficiente reductor sobre la superficie solicitada por cada viticultor. Según los últimos datos recogidos por FranceAgriMer en otoño pasado, las intenciones declaradas alcanzan las 34.428 hectáreas. En caso de aplicar este coeficiente, el importe por hectárea no variará pero sí la superficie finalmente aceptada para cada solicitante. Los productores podrán renunciar si no están conformes con el resultado tras conocer el coeficiente aplicado. Si aceptan pero no ejecutan al menos el 80% del arranque comprometido, perderán la ayuda y quedarán excluidos durante seis años de futuras subvenciones para reestructuración.

Por regiones, las intenciones declaradas son: Languedoc (11.821 ha), Nouvelle-Aquitaine sin Charentes (8.384 ha), Charentes (963 ha), Provenza/Vallée du Rhône (5.701 ha), Suroeste (3.958 ha), Valle del Loira (1.213 ha) y Alsacia/Borgoña/Beaujolais (413 ha).

El sector espera que estas medidas permitan ajustar la producción a la demanda real y aliviar la presión económica sobre los productores más afectados por la situación actual del mercado vitivinícola francés.

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