Jueves 15 de Enero de 2026
La Denominación de Origen Terra Alta ha manifestado su oposición a la reactivación del proyecto de línea de muy alta tensión (MAT) entre Escatrón, Els Aubals y La Secuita, que actualmente se encuentra en fase de información pública según el Boletín Oficial del Estado del 14 de enero de 2026. El proyecto, impulsado por Red Eléctrica de España, contempla la construcción de varias líneas aéreas, nuevas subestaciones y servidumbres asociadas que afectan directamente a municipios de la comarca como Batea, Gandesa, Vilalba dels Arcs, Corbera d’Ebre y la Fatarella, entre otros.
La DO Terra Alta considera que esta nueva infraestructura supone un aumento de la carga territorial en una comarca que ya soporta una elevada concentración de parques eólicos y otras instalaciones energéticas desde hace años. Según la entidad, esta acumulación tiene consecuencias directas sobre el paisaje y la viabilidad del sector primario, especialmente la viticultura, que es una actividad fundamental para el arraigo de la mayoría de las familias de la región.
El proyecto, sometido a información pública, prevé la declaración de utilidad pública de las instalaciones, lo que implica expropiaciones forzosas, servidumbres de paso y ocupaciones temporales de terrenos agrícolas. Entre los terrenos afectados se encuentran parcelas calificadas como viñedo, viñedo de vinificación y suelo agrícola productivo dentro del ámbito de la Terra Alta. Esta situación ha generado una profunda preocupación entre viticultores y bodegas, que ven amenazada la continuidad de sus explotaciones y la integridad del mosaico agrario que caracteriza a la comarca.
La Terra Alta es un territorio con una identidad vitivinícola muy arraigada, donde el paisaje no es solo un elemento estético, sino un factor clave en el valor añadido de los vinos con denominación de origen y un pilar para el enoturismo. La proliferación de grandes infraestructuras energéticas provoca una degradación progresiva del paisaje vitícola, con un impacto directo sobre la imagen del territorio y la percepción de sus productos en los mercados.
La Denominación de Origen Terra Alta ha querido dejar claro que no se opone a la transición energética, pero reclama que esta se lleve a cabo con criterios de planificación equilibrada, justicia territorial y respeto por el mundo rural. Considera inaceptable que comarcas como la Terra Alta asuman de forma reiterada el coste ambiental, paisajístico y social de un sistema energético diseñado principalmente para el consumo y las necesidades de otros territorios.
Por todo ello, la DO Terra Alta ha hecho un llamamiento a las administraciones competentes para que detengan la tramitación actual del proyecto, revisen su planteamiento global y abran un proceso de diálogo con el territorio que permita preservar el sector vitivinícola, el paisaje y el futuro de la comarca.