Jueves 27 de Noviembre de 2025
El restaurante Les Jardins de l’Opéra, en Toulouse, ha sido el escenario este jueves de un encuentro gastronómico entre el chef andorrano Carles Flinch, del restaurante Can Manel, y el francés Stéphane Tournié, responsable del propio establecimiento anfitrión. Este evento forma parte de una serie de colaboraciones que Andorra ha impulsado durante este año para reforzar su imagen como destino de enoturismo y gastronomía de alta montaña.
La iniciativa, bajo el lema ‘Territorio y Talento’, ha incluido cuatro encuentros a lo largo del año en Andorra, Barcelona, Madrid y Toulouse. En cada uno de ellos, cocineros andorranos han trabajado junto a chefs reconocidos de España y Francia para mostrar la versatilidad y calidad de los productos de montaña. El objetivo es poner en valor la cocina andorrana y su capacidad para dialogar con otras tradiciones culinarias.
En esta ocasión, Carles Flinch y Stéphane Tournié han preparado un menú conjunto que ha reunido ingredientes propios del Pirineo, como saúco, setas y castañas, junto a productos emblemáticos de la región francesa de Gascuña y especialidades locales andorranas. Entre los platos servidos se encontraban un carpaccio de higos con tataki de atún rojo y queso fresco Raubert, crema de calabaza con crumble de setas y trufa, lomo de bacalao con verduras al vapor sobre puré de garbanzos, ganache de foie gras con mermelada de tomate verde y polvo de maíz tostado, tartar de ternera de Gascuña con soja y sésamo, mollejas asadas sobre tartar de gambas y salsa blanquette al limón. Los postres incluyeron mousse de yogur con frutos rojos compotados y un postre de chocolate y castañas.
El almuerzo ha contado con la presencia de representantes institucionales como Esther Rabasa, embajadora del Principado de Andorra en Francia, y Enric Torres, director de producto y eventos de Andorra Turisme. Torres ha señalado que el país atraviesa un momento importante para su sector culinario y que la apuesta por la gastronomía de alta montaña busca situar a Andorra en el mapa internacional como una propuesta auténtica.
Los vinos servidos durante la comida procedían tanto de bodegas andorranas —Casa Auvinyà y Casus Belli— como francesas —Domaine Plaisance Penavayre e IGP Pays d’Oc—. Los viñedos andorranos se encuentran a gran altitud y soportan condiciones climáticas exigentes, lo que influye en las características finales del vino.
Este ciclo gastronómico se enmarca dentro del Plan Gastronómico que el gobierno andorrano ha puesto en marcha este año. El plan se apoya en tres ejes: territorio, producto y personas. La Gastronomía de Alta Montaña es el concepto central que busca reflejar tanto la orografía singular del país como la riqueza de sus productos locales. Además del intercambio entre chefs, se han realizado acciones formativas dirigidas a profesionales del sector hostelero andorrano sobre marketing, comunicación, bodega y sala.
Otra acción relevante dentro del plan es el Encuentro Internacional de Cocina de Alta Montaña Andorra Taste. Este foro reúne cada septiembre en Andorra a cocineros y productores para debatir sobre las particularidades y oportunidades que ofrece la cocina en entornos montañosos.
A lo largo del año han participado chefs como Paolo Casagrande (Lasarte***), Jordi Grau (Ibaya*), Hideki Matsuhisa (Koy Shunka*), Rodrigo Martínez (Beç), Paco Roncero (Paco Roncero Restaurante**) o Victoria Kemerer (Kökosnøt). Estas colaboraciones han permitido mostrar cómo los productos autóctonos pueden ser interpretados tanto por cocineros locales como internacionales.
Con estas acciones, Andorra busca consolidarse como un destino preferente para quienes buscan experiencias gastronómicas ligadas al entorno natural y a la autenticidad del producto local.