Rioja permitirá vinos con menor graduación alcohólica para adaptarse a nuevos consumidores

La denominación rebaja el mínimo de alcohol en tintos, blancos y rosados, pero mantiene los requisitos en categorías tradicionales

Viernes 20 de Junio de 2025

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja ha aprobado una modificación en su pliego de condiciones que permitirá la elaboración y comercialización de vinos con menor graduación alcohólica. La decisión se ha tomado durante el último Pleno, presidido por Fernando Ezquerro, y responde a la demanda de nuevos perfiles de consumidores que buscan productos con menos alcohol.

La medida consiste en rebajar en un grado y medio el volumen mínimo de alcohol permitido para los vinos amparados por la Denominación. A partir de ahora, los vinos tintos podrán tener una graduación mínima de 10% Vol., frente al 11,5% Vol. anterior. En el caso de los vinos blancos y rosados, el mínimo baja del 10,5% Vol. al 9% Vol. Los vinos espumosos de calidad DOCa Rioja también ven modificada su horquilla alcohólica, que pasa a situarse entre un mínimo de 10% Vol. y un máximo de 13% Vol., cuando antes el mínimo era de 11%.

Sin embargo, las categorías tradicionales como Crianza, Reserva, Gran Reserva o Viñedo Singular mantienen sus requisitos actuales. Los vinos con mención Crianza seguirán necesitando una graduación mínima de 11,5% Vol. para tintos y 10,5% Vol. para blancos y rosados. Las menciones Reserva, Gran Reserva y Viñedo Singular conservarán el requisito de una graduación mínima de 12% Vol. para tintos y 11% Vol. para blancos y rosados. El objetivo es proteger y diferenciar estas categorías históricas dentro del mercado.

En cuanto a las uvas empleadas en la elaboración, también se han introducido cambios. La graduación mínima permitida para las uvas tintas se mantiene en 11% Vol., mientras que para las uvas blancas se reduce en un grado y medio, pasando de 10,5% Vol. a 9%. Esta modificación amplía las opciones para los productores que elaboran vinos blancos y buscan mayor flexibilidad en las condiciones de maduración.

La decisión del Consejo Regulador busca adaptarse a las tendencias actuales del consumo y facilitar la diversificación dentro del sector vitivinícola riojano. Con esta medida, la Denominación pretende responder a la demanda internacional y nacional por vinos con menor contenido alcohólico sin perder la identidad ni la calidad que caracteriza a Rioja.