China se encamina a una vendimia de 445.000 toneladas con una demanda insuficiente

La debilidad del consumo anticipa excedentes y más presión sobre los precios en origen

Miércoles 26 de Agosto de 2026

Compártelo

Leído › 476 veces

China se encamina a una vendimia 2026 de 445.000 toneladas con una demanda insuficiente

La vendimia china de uva para vino se encamina en 2026 hacia unas 445.000 toneladas, con una horquilla de entre 391.000 y 498.000, de acuerdo con un análisis elaborado a partir de cifras regionales, datos de la industria y estimaciones propias. El cálculo parte de una superficie comercial de entre 95.000 y 103.000 hectáreas. No es una cifra oficial ni cerrada: este miércoles, 26 de agosto, la vendimia ya había comenzado en las zonas cálidas de Xinjiang y en algunas variedades tempranas del este, pero buena parte del Cabernet Sauvignon de Ningxia, Hebei, Gansu y Shandong seguía aún en el viñedo.

La estimación tiene un margen amplio porque China no publica una serie reciente que separe con precisión la uva destinada a vino de la empleada para mesa, pasificación, zumo y otros usos. El país supera las 700.000 hectáreas de viñedo, pero la uva de mesa concentra la mayor parte de esa superficie y de la producción.

Ningxia aporta la referencia principal. Sus autoridades comunicaron al cierre de 2025 una superficie de desarrollo y plantación de 607.000 mu, una unidad china de superficie que equivale en este caso a 40.467 hectáreas, y la situaron en torno al 42% de la base nacional. Como esa categoría administrativa no equivale de forma automática a viñedo productivo, el análisis trabaja con una horquilla de entre 38.000 y 40.500 hectáreas para esta región. Shandong suma entre 19.500 y 21.000 hectáreas, Xinjiang cuenta con 13.800, Gansu ronda las 10.000 y Hebei se mueve entre 8.000 y 9.000. Entre las cinco reúnen del 92% al 94% del viñedo chino para vino.

En variedades, el Cabernet Sauvignon mantiene un peso cercano al 50% de la superficie. Marselan ocupa alrededor del 9%, Merlot y Chardonnay rondan el 8% cada una, Cabernet Gernischt o Carménère suma cerca del 5% y Syrah alrededor del 4%. Entre el 95% y el 97% de las plantaciones corresponde a Vitis vinifera o a cruces dentro de esa misma especie. Marselan, descendiente de Cabernet Sauvignon y Garnacha, forma parte de ese grupo, mientras que Vidal y los materiales derivados de Vitis amurensis se concentran sobre todo en los vinos de hielo del nordeste.

La edad del viñedo es otra variable sin censo nacional. El estudio calcula que entre el 55% y el 65% de las plantaciones supera los diez años. Ningxia ha identificado más de 200.000 mu de parcelas antiguas y de bajo rendimiento que necesitan renovación. En varias regiones continentales, además, el enterrado invernal obliga a doblar y cubrir las cepas con tierra para protegerlas del frío, una práctica que eleva el coste laboral, puede dañar los troncos y dificulta la mecanización.

El principal golpe meteorológico de la campaña se ha dado en Ningxia. Un invierno y un inicio de primavera cálidos adelantaron el desarrollo vegetativo antes de una helada fuerte en torno al 20 de abril. Marselan y Malbec registraron pérdidas severas en algunas parcelas bajas, aunque el efecto fue muy desigual dentro de la región. La previsión de cosecha para Ningxia queda entre 135.000 y 165.000 toneladas, con un rendimiento efectivo de 3,3 a 4,1 toneladas por hectárea calculado sobre toda la superficie estimada, incluida la no productiva o la de bajo rendimiento.

Xinjiang, con una cosecha prevista de entre 65.000 y 80.000 toneladas, ha vivido una campaña marcada por el calor y la sequía. En julio se superaron los 35 grados en amplias zonas y algunas estaciones rozaron los 50. En Ili, el ciclo avanzó entre 1,1 y 1,9 grados por encima de lo normal y las variedades tempranas comenzaron a recogerse antes del pasado 20 de agosto. El calor acelera la acumulación de azúcar y puede concentrar la uva, pero también reduce el tamaño de las bayas, favorece la pérdida de acidez y eleva el riesgo de deshidratación y quemaduras. El riego por goteo ayuda a limitar parte de esos efectos, aunque exige un manejo preciso.

Shandong puede aportar entre 90.000 y 110.000 toneladas. En Penglai, a mediados de agosto, la campaña llegaba con menos lluvia de la habitual, muchas horas de sol y una maduración adelantada, aunque seguía expuesta a episodios de calor y a precipitaciones próximas a la vendimia. Hebei, con una previsión de 32.000 a 45.000 toneladas, pasó por una temporada más lluviosa, con suelos saturados, tormentas, granizo y retraso del envero en Huailai. Gansu se sitúa entre 42.000 y 55.000 toneladas, mientras que Yunnan puede aportar entre 8.000 y 13.000.

La amplitud geográfica del país impide fijar una sola fecha de vendimia. En Yunnan, las zonas cálidas recogen uva en verano y los viñedos de altura de Shangri-La avanzan a ritmos distintos. En el nordeste, Vidal y otras variedades para vinos de hielo se dejan en la cepa hasta que las temperaturas invernales permiten vendimiarlas congeladas. La cadena de suministro suele ser corta: en Ili, la fruta viaja directamente a las bodegas para su selección, estrujado y prensado. La refrigeración cumple un papel complementario y resulta más útil en blancos de mayor precio, bases para espumoso o comarcas muy cálidas.

La principal tensión económica no está en la falta de instalaciones, sino en la debilidad de la demanda frente a la capacidad disponible. Xinjiang comunica una capacidad para vino base y destilados de uva cercana a 550.000 kilolitros al año, mientras que su producción real de vino en 2025 fue de unas 84.000 toneladas y la región trabajó para reducir existencias en 21.000 toneladas. Ningxia reúne más de 260 empresas vinculadas al vino y unas 130 bodegas construidas, además de existencias vinícolas declaradas de 55.600 toneladas, una medida que no puede compararse de forma directa con la uva cosechada.

La Organización Internacional de la Viña y el Vino situó la producción china en 2,2 millones de hectolitros en 2025, un 17,8% menos que un año antes. El consumo cayó un 13%, hasta 4,8 millones de hectolitros, frente a los 12,4 millones de 2020. Las importaciones sumaron 2,1 millones de hectolitros en 2025, con una bajada del 26,7%, y en el primer semestre de 2026 retrocedieron cerca de otro 11%, hasta unos 101 millones de litros. El vino a granel importado, cerca de un tercio del volumen total en 2025, presiona el mercado de la uva nacional utilizada para vinos de volumen.

A partir de la producción prevista y de una conversión de entre 0,65 y 0,72 litros de vino por kilo de uva, el análisis calcula que las bodegas necesitarán entre 320.000 y 390.000 toneladas de uva china en 2026. Esa cifra queda por debajo de la cosecha estimada. El ajuste puede llegar por varias vías: menores rendimientos contratados, aclareo de racimos, rechazo de partidas, compras a precios bajos, acumulación de existencias o una elaboración por encima de lo previsto. Esa diferencia ayuda a entender por qué el mercado marginal sigue débil pese a que varias regiones elaboran vinos premium.

Xinjiang ofrece la referencia más clara en precios. Una cotización de agosto sitúa la uva contratada en torno a 2,7 yuanes por kilo, frente a 3,5 yuanes en 2024. La producción que excede el volumen pactado se ha vendido entre 1,2 y 2 yuanes, y algunos lotes de Cabernet Sauvignon han llegado a cerca de 1 yuan. El propio análisis matiza que esos valores no representan a todo el país ni a las uvas de mayor calidad. Un estudio académico de 2025 trabajó con una referencia media de compra de 4,87 yuanes por kilo, mientras que en Ningxia buena parte de la fruta procede de viñedos propios o de acuerdos privados sin precios públicos comparables.

La compra de uva se organiza mediante bodegas integradas, contratos con viticultores y ventas residuales al contado. Los acuerdos fijan variedad, parcela, rendimiento, madurez, fecha de entrega y criterios de aceptación. En los contratos de mayor precio se añaden parámetros como la acidez, el pH y el estado sanitario. El volumen pactado resulta básico porque la uva que queda fuera del acuerdo pierde poder de negociación. Las ocho principales regiones vinícolas exportaron unos 947.000 litros en 2025, una cifra pequeña frente al tamaño del mercado interior.

Las políticas regionales avanzan por vías distintas. Ningxia mantiene un plan para llegar a un millón de mu de superficie de desarrollo y plantación en 2030, frente a los 607.000 mu contabilizados al cierre de 2025, aunque ese objetivo industrial no equivale a una previsión de ventas. Xinjiang orienta sus medidas a la renovación varietal, la adaptación de emparrados, la mecanización, la automatización y la investigación. En 2025 financió 63 proyectos con 48,537 millones de yuanes. Shandong, por su parte, ha reforzado el seguro para la uva de vinificación en Laishan, con un 60% de la prima cubierto por fondos públicos.

De cara a 2030, el escenario central que maneja el estudio sitúa la superficie entre 92.000 y 102.000 hectáreas, la cosecha entre 410.000 y 480.000 toneladas, el consumo entre 4 y 4,8 millones de hectolitros y la producción nacional entre 2,3 y 2,8 millones de hectolitros. Ese planteamiento pasa por una superficie estable, retirada de parcelas poco rentables y sustitución varietal hacia Marselan, Chardonnay y otras blancas con mejor salida comercial. El escenario favorable eleva el viñedo hasta 105.000-120.000 hectáreas si se recuperan el consumo, la restauración, el enoturismo y las exportaciones. El negativo lo reduce a 80.000-90.000 hectáreas y deja la cosecha entre 300.000 y 390.000 toneladas si continúa la caída del mercado.

El análisis plantea también una mejora de la estadística oficial, con un censo anual que separe la uva de mesa de la uva para vino, la superficie plantada de la superficie en producción, la edad del viñedo, las variedades, las regiones, las toneladas compradas por las bodegas y los precios en origen. Esa carencia explica que, en China, se conozca con más precisión el consumo total de vino a través de la Organización Internacional de la Viña y el Vino que la superficie productiva real de Cabernet Sauvignon.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 476 veces