Miércoles 03 de Junio de 2026
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Nueva bodega Beronia. Ollauri
A seis kilómetros de Haro se encuentra Ollauri, un pueblo coqueto, bonito en sus rincones... y con un barrio de bodegas espectacular. El pueblo está, pues, en el corazón de la rioja alta. Hay que decir que existen pocos lugares en La Rioja con el encanto especial que se respira en Ollauri cuyo nombre, por méritos propios, evoca embrujo y misterio, y ostenta protagonismo como uno de los territorios del vino reseñables en La Rioja. En sus bodegas y calaos históricos, Ollauri es un hito paralelo al Barrio de la Estación de Haro.
En Ollauri, Beronia es una bodega con historia propia, renacida en sus nuevas instalaciones, donde el pasado 23 de mayo, la bodega y sus viñas circundantes fue enclave elegido por la ONG Fundación Pioneros (con sede en Logroño) para celebrar una actividad enoturista entre viñedos; marcha benéfica cuyos beneficios han sido para la fundación, entidad social que trabaja con y para jóvenes y sus familias a través de múltiples cursos formativos y actividades que tienen en cuenta valores humanos y sociales, con el objetivo de que sean protagonistas de sus procesos de mejora y transformación social. La actividad fue un éxito de participación; las sensaciones de quienes participaron (mayoría mujeres) eran manifiestas en sus rostros: cumplimiento, colaboración, alegría y satisfacción por la hermosa mañana empleada en recorrer los caminos entre las viñas.
La bodega original se fundó en 1973; y fue adquirida por Gonzalez Byass en 1982. Con la nueva bodega de Beronia (que representa también un guiño a los orígenes de la marca y a su manera de entender el vino desde sus inicios) fue inaugurada en 2022. Desde entonces, Ollauri ha pasado a ser también piedra angular y referencia del enoturismo del presente y del futuro en la DOCa Rioja.
Toda la zona de la rioja alta es un territorio innegociable para el enoturismo: por su importancia histórica, sus paisajes, en sus bodegas. Y ahora mismo, la joya de la corona en paisajes de viñedos, para disfrutar tomando una copa de vino en una terraza abierta mientras se disfruta la puesta de sol, es Beronia, cuyo edificio destaca por su llaneza de tal manera que, en realidad, embellece aún más el encanto del paisaje. La bodega, soterrada, parece deslizarse por entre las lomas donde las viñas, ausentes de la belleza en derredor, aun así, invitan a participar en la contemplación del espectáculo de la naturaleza y del paisaje domesticado de las viñas.

Desde la amplia terraza abierta y orientada al oeste, las vistas son magníficas, regalo para los sentidos: un mar de viñedos hasta donde alcanza la vista, bordeado por el circo montañoso de la Sierra de la Demanda, en una panorámica de 180º, y al fondo, en la lejanía, cerrando el horizonte se perfila el majestuoso pico San Lorenzo, todavía con algo de nieve en la cima.
Como en cualquier otro sector empresarial, las iniciativas que mejoran los servicios y los productos siempre son bienvenidas; si, además, estas ofrecen factores diferenciados a los clientes, entonces se convierten en serendipias, hallazgos valiosos. Como sumiller y guía de enoturismo, quien esto escribe, conoce la bodega Beronia, pero no me había dado la oportunidad de conocer el nuevo proyecto. La espera para descubrirlo es imperdonable, pues me he perdido contemplar atardeceres de ensueño en la rioja alta, disfrutando una copa de vino en un ambiente natural, embriagador para los sentidos por lo demás.
La apuesta de González Byass en La Rioja fue (y continúa siendo) un acierto. Si los vinos de Beronia ya estaban consolidados en los mercados nacional y extranjero, con la nueva bodega abierta al público, Bodegas Beronia ofrece más atractivos aún para el turismo del vino en la rioja alta con un modelo de enoturismo y propuestas centradas en el bienestar, la naturaleza y el disfrute.

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