Jueves 21 de Mayo de 2026
Leído › 2032 veces

Francia cerró abril con un déficit de precipitaciones de cerca de 70%, según el boletín nacional de situación hidrológica publicado por Eaufrance. El informe sitúa ese mes como el cuarto abril más seco del periodo 1959-2026 y también como el tercero más cálido desde 1900, con 2,3 °C más que la media de referencia de 1991-2020.
La falta de lluvia se extendió por buena parte del país. En más de la mitad del territorio, las precipitaciones quedaron por debajo de 50% respecto a lo normal. En un amplio cuadrante del noroeste, que va de las costas del Canal de la Mancha al oeste de Lorena y Borgoña y al norte de Nueva Aquitania, así como en el arco mediterráneo y los Alpes, el déficit superó 75%.
El informe señala que los suelos superficiales se han secado en todo el país. En el Mediterráneo y en los Alpes, la humedad volvió a niveles próximos a la media, pero en gran parte del oeste francés los terrenos están más secos de lo habitual. Esa situación afecta a la disponibilidad de agua para cultivos y pastos en un momento clave para varias producciones agrícolas.
En las aguas subterráneas, Eaufrance habla de una bajada ligada a la falta de lluvia útil durante abril. Aun así, el organismo indica que el nivel general sigue siendo aceptable en la mayoría de los acuíferos. Solo algunas formaciones geológicas del Gran Este, Cotentin, Boulonnais y Macizo Central presentan niveles moderadamente bajos.
Los caudales de los ríos también muestran una situación inferior a la media en gran parte del territorio metropolitano. Los valores se sitúan sobre todo entre 40% y 80% de lo normal, con déficits más marcados en el centro, el suroeste y la fachada atlántica. En cambio, el sureste, los Alpes, Córcega y algunos puntos de los Pirineos mantienen registros cercanos a la media o algo superiores.
La presión sobre el agua ya ha llevado a restricciones en varios departamentos. A 12 de mayo, ocho departamentos habían activado medidas por encima del nivel de vigilancia, y dos habían entrado en crisis. En la misma fecha de 2025 eran cuatro los departamentos con restricciones y otros cuatro estaban afectados en 2024.
La situación preocupa al campo francés por su posible efecto sobre el riego agrícola y sobre la viticultura, dos sectores muy sensibles a la falta de agua en primavera. Las limitaciones pueden alterar calendarios de riego y obligar a ajustar previsiones de producción en las próximas campañas.
Leído › 2032 veces