Miércoles 22 de Abril de 2026
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Bodegas Valdemar ha puesto en marcha Valdemar World Club, una propuesta que busca cambiar la idea tradicional de club de vino y llevarla a un formato internacional, experiencial y privado. La iniciativa nace desde Oyón, en Rioja, y se presenta como una membresía que conecta a socios de distintos países alrededor de una misma selección de vinos y de actividades compartidas.
La bodega explica que el proyecto no se basa en envíos mensuales ni en descuentos recurrentes, sino en dos envíos al año diseñados con más cuidado y con un planteamiento más amplio que el de una suscripción convencional. El vino sigue siendo el eje, pero la experiencia incorpora otros elementos pensados para que los miembros participen de forma conjunta, estén donde estén.
El primer envío se realizará en mayo y llegará acompañado de una cata en directo. Según la propuesta de Valdemar, los socios podrán conectarse al mismo tiempo desde distintos lugares para descubrir los vinos juntos. La bodega plantea esa cita como una mesa compartida entre países, con una experiencia simultánea para miembros repartidos por diferentes mercados.
Valdemar señala que el club tiene capacidad de envío a más de 30 países, lo que permite que un socio en Madrid, otro en Nueva York y otro en Singapur reciban la misma selección y participen en la misma actividad. La idea es que la distancia no impida compartir el momento de cata ni el acceso a las referencias elegidas para cada envío.
Entre los vinos incluidos en esta primera selección figura Valdemar Finca Alto Cantabria, reconocido recientemente por Wine Enthusiast como mejor vino blanco de Rioja en su última publicación. La bodega incorpora esta referencia como una muestra del criterio de selección que aplica al proyecto y del peso que da a sus vinos blancos dentro de la propuesta.
La compañía subraya que la dimensión internacional forma parte de su identidad. La familia Valdemar combina una trayectoria vitivinícola de largo recorrido con una visión orientada a mercados exteriores, y el proyecto se apoya en esa línea para reunir a personas de distintos países, culturas y estilos de vida en torno al vino.
La bodega presenta Valdemar World Club como un espacio en el que el vino actúa como punto de unión, pero donde también pueden surgir conversaciones, relaciones y oportunidades. Marisa Alonso, directora de marketing de Bodegas Valdemar, afirma que la intención es crear una comunidad global con intereses afines, con Rioja como origen y un alcance internacional.
El proyecto también incorpora asesoramiento personalizado para los socios. Además del vino, la membresía ofrece ayuda para organizar viajes a Rioja y la posibilidad de vivir el enoturismo de una forma más cercana al origen y al paisaje. La bodega plantea así una relación más amplia con el cliente, que no se limita a recibir botellas, sino que incluye acceso a experiencias vinculadas con el territorio.
Valdemar World Club se dirige a un consumidor que busca propuestas más personales y menos masivas. La bodega sitúa su iniciativa en esa línea y la vincula con una forma de consumo en la que pesan la autenticidad, lo local y la experiencia compartida. Desde Rioja, la empresa abre así un club que quiere funcionar como punto de encuentro para socios de distintos países alrededor de una misma selección de vinos.
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