Italia busca nuevos mercados para frenar la caída del vino

Federvini alerta del golpe de Estados Unidos y mira a Mercosur, India y Australia para sostener las exportaciones

Martes 14 de Abril de 2026

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Italian Wine Exports Fall After U.S. Tariffs

El vino italiano llega a la 58ª edición de Vinitaly con una caída en las ventas al exterior, pero con una posición más sólida que la de otros países productores y con la vista puesta en nuevos mercados. Los datos del Observatorio Federvini, elaborado junto con Nomisma y TradeLab, muestran que el export nacional cerró 2025 con un descenso del 3,6% en valor, unos 300 millones de euros menos, arrastrado sobre todo por Estados Unidos, donde las nuevas barreras arancelarias han recortado las ventas un 12%. En el primer bimestre de 2026, esa bajada se ha agravado hasta el 34%.

Pese a esa presión, el sector italiano ha resistido mejor que varios de sus rivales directos. Francia cerró el año con una caída del 4,4%, España del 5,1%, Chile del 10,2% y Estados Unidos del 36%. El mensaje que trasladó Federvini en Verona fue claro: el mercado norteamericano sigue siendo importante, pero ya no puede ser el único eje de la estrategia comercial.

Giacomo Ponti, presidente de Federvini, afirmó durante la feria que el sector debe mirar al futuro con confianza y mantener un diálogo constante con las instituciones. En el encuentro participaron también el ministro Adolfo Urso, Marcello Gemmato, Matteo Zoppas y Paolo De Castro. La organización insiste en que la respuesta no pasa solo por defender las ventas actuales, sino por abrir vías nuevas en países donde el consumo de vino todavía tiene margen para crecer.

Albiera Antinori, presidenta del Grupo Vinos de Federvini, puso el foco en el mercado interno. Según explicó, el consumidor italiano compra menos cantidad, pero presta más atención a la calidad, al origen y a la experiencia ligada al producto. En la gran distribución organizada, las ventas mantienen un valor cercano a los 3.000 millones de euros, con un descenso del 2,8% en volumen. Dentro de ese canal, los espumosos siguen tirando del mercado con un aumento del 3,1% en volumen.

Fuera del hogar, el panorama es distinto. El consumo en bares y restaurantes mueve unos 102.000 millones de euros y creció un 1,5% en valor. Dentro de ese total, el vino registra una bajada del 6,6%, mientras que las burbujas resisten mejor con un retroceso del 2,3%. Federvini vincula esta evolución a cambios generacionales y a un consumo más moderado y consciente.

La patronal ve parte de la salida en los acuerdos comerciales impulsados por la Unión Europea. El primero es el pacto con Mercosur, cuya aplicación provisional está prevista para el 1 de mayo. Ese bloque reúne a unos 260 millones de habitantes y suma cerca de 3 billones de dólares de PIB. En esa zona, las importaciones de vino han subido un 45% en los últimos cinco años y Italia ya cuenta con una cuota cercana al 8%, apoyada sobre todo en los tintos toscanos y piamonteses.

Otro mercado que gana peso es India. El país prepara una rebaja fuerte de sus aranceles federales sobre el vino, que pasarían del 150% al rango del 20%-30%. Para los productores italianos se abre así una vía comercial que hasta ahora estaba muy limitada por los impuestos de entrada. El Prosecco ya ha registrado allí un aumento del 165%, según los datos presentados por Federvini.

También Australia aparece como una plaza relevante tras el acuerdo reciente que elimina por completo las tarifas aduaneras para el vino europeo. El país importa bebidas vínicas por más de 540 millones de euros y ofrece oportunidades para bodegas italianas que buscan diversificar sus ventas fuera de Europa y Estados Unidos. La organización recuerda, sin embargo, que sigue pendiente reforzar la protección internacional de las indicaciones geográficas italianas para evitar usos indebidos de nombres ligados al origen.

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