Martes 16 de Septiembre de 2025
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La edición de este año del International Wine & Spirit Competition (IWSC) ha mostrado cambios importantes en el sector del vino a nivel internacional. El jurado, formado por expertos de diferentes países, ha evaluado más de 12.000 vinos procedentes de más de 90 países. Los resultados han puesto de relieve que la calidad ya no está limitada a las regiones tradicionales y que la diversidad es una realidad consolidada.
En la categoría de vinos tintos, once países han conseguido medallas de oro. Francia, Italia, España y Australia siguen ocupando posiciones preferentes, pero otros países han logrado situarse entre los mejores. Japón ha sorprendido con chardonnays de Nagano y Hiroshima que han recibido elogios por su calidad. Canadá ha conseguido 71 medallas de bronce en tintos y ha dominado la categoría de vinos dulces con seis medallas para sus icewines. Georgia ha vuelto a figurar entre los ganadores en vinos naranjas y también ha presentado saperavis tintos con potencial de guarda. Inglaterra ha obtenido una tasa de medallas del 93% en espumosos, incluyendo siete oros entre dieciocho posibles. Países como México, Chipre, Moldavia, Ucrania y Myanmar también han recibido medallas de bronce, lo que indica que la calidad se extiende a nuevas regiones.
El jurado ha valorado especialmente el equilibrio, la frescura y la facilidad de consumo en los vinos tintos. Se observa un cambio en la filosofía de elaboración: productores de zonas cálidas como Portugal y Argentina están vendimiando antes y buscando vinos más ligeros y armónicos. En Champagne se aprecia una tendencia hacia estilos Brut Nature y blanc de noirs vintage, con menos protagonismo del carácter autolítico y mayor claridad frutal. Los proseccos italianos han sido reconocidos por su limpieza y sequedad, mientras que los elaboradores de generosos están introduciendo innovaciones para lograr mayor equilibrio estructural.
Las medallas de plata han cobrado especial importancia este año. Según algunos miembros del jurado, estos vinos representan ejemplos claros de cada categoría y ofrecen una relación calidad-precio interesante para consumidores y profesionales. Francia ha sumado 51 platas en blancos, mientras que Australia ha conseguido 16 platas que reflejan su buena relación entre calidad y precio.
Las medallas de bronce también han adquirido un nuevo significado. El jurado solo prueba 65 vinos al día y concede bronce a aproximadamente un tercio de las muestras presentadas, lo que implica un proceso riguroso. Grandes cadenas como Asda, Waitrose, Sainsbury’s o Tesco han conseguido medallas en rosados bajo sus marcas propias. En tintos, se observa que vinos que antes no recibían reconocimiento ahora logran bronce, lo que indica una mejora generalizada en la calidad internacional.
La innovación es otro aspecto relevante en los resultados del IWSC este año. Los límites tradicionales entre categorías se difuminan: los vinos naranjas ya no son una rareza y países como Austria, Japón o Francia también reciben premios en esta categoría junto a Georgia. Los vinos dulces y generosos evolucionan hacia estilos con mayor textura y versatilidad. El rosado inglés ha conseguido tres platas gracias a su calidad en distintas regiones y variedades. En espumosos se aprecia una mayor diversidad estilística tanto en método tradicional como en método tanque.
Los resultados del IWSC muestran un sector vinícola más abierto e inclusivo donde la calidad puede surgir en cualquier lugar si hay dedicación y precisión técnica. España y Portugal mantienen su liderazgo en generosos; Francia sigue fuerte en blancos tranquilos; Italia conserva su variedad; pero ahora comparten protagonismo con nuevos actores internacionales que aportan perspectivas diferentes.
El informe completo del IWSC 2025 está disponible para quienes quieran conocer cómo evoluciona el mundo del vino según los expertos internacionales reunidos este año por el certamen.
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