Este San Valentín, descubra la excelencia del tequila 1800 cristalino: un destilado sofisticado y extraordinario

Este destilado de lujo es el resultado de años de perfeccionamiento artesanal y una verdadera muestra de la pasión de la destilería por ofrecer lo mejor de México al mundo. Ideal para disfrutar de una velada romántica con tu pareja, o compartir con la familia y los amigos en el día del amor

Viernes 09 de Febrero de 2024

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El Tequila 1800 cristalino es un tributo a la tradición centenaria de la producción de tequila y, al mismo tiempo, una experiencia de sabor moderna e inolvidable. Creado utilizando agaves azules cuidadosamente seleccionados, provenientes de los campos más fértiles de Jalisco, México, este tequila cristalino destaca por su suavidad excepcional y su complejidad aromática.

El Arte de la Maestría Destiladora

Para obtener esta obra maestra, los maestros destiladores emplean un delicado proceso de filtración que combina tradición y tecnología de vanguardia. El tequila se somete a un doble proceso de destilación en alambiques de cobre, para luego reposar en barricas de roble blanco americano. Posteriormente, el líquido pasa por un proceso especial de filtración que suaviza su sabor sin perder la esencia distintiva del agave. El resultado es un tequila suave, elegante y de carácter único.

Tequila 1800 Cristalino se caracteriza por su brillante claridad y sus notas seductoras. Al saborear este destilado, se pueden apreciar sutiles toques de caramelo, vainilla y frutas tropicales, que se entrelazan con el distintivo sabor del agave azul, creando una experiencia sensorial incomparable.

1800 Tequila

1800 es el año en el que por primera vez se procedió a añejar el tequila en barricas de roble. Este hito, que revolucionó su proceso de elaboración logrando un líquido más suave y con más carácter, aconteció en Jalisco, Mexico. Desde entonces, la fórmula original no se ha alterado y sigue el mismo proceso de elaboración en el que se mima cada detalle al máximo para lograr un producto excepcional. Tal es la conexión de 1800 con la historia de México que su botella incluye un icónico blasón y su forma trapeizodal simboliza las pirámides de los Maya.

Para la producción de 1800 se emplea únicamente 100% Agave Tequilana Weber Azul, el cual se cosecha y recoge de manera artesanal. El propio proceso de cosechar el agave es muy laborioso y requiere un gran esfuerzo manual. Para ello, los jimadores cortan las pencas (hojas puntiagudas) hasta que logran retirar el velo del corazón de la planta o la piña. A continuación, las piñas se cuecen en hornos de adobe durante 48 horas y es durante este proceso que adquieren un sabor muy especial mientras que el almidón se convierte en azúcar fermentable. Ya fuera de los hornos, las piñas se dejan reposar otras 14 horas para ser molidas y poder extraer el jugo del agave. El líquido resultante es el "Aguamiel" al que se le añade levadura natural para fermentar el líquido entre 19 y 21 horas. Después de la fermentación, el líquido debe destilarse dos veces, desechando las cabezas y las colas para obtener el corazón puro y limpio de la destilación. Por último, el tequila se embotella o se añeja, aunque en el caso de 1800, todas sus variedades (Silver, Añejo y Reposado) se dejan reposar o añejar durante tiempos distintos en barriles de roble: 15 días para su variedad Silver; entre 6 y 8 meses para el Reposado y un mínimo de 14 meses para el Añejo.

Un artículo de Rafael Vázquez Gálvez
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