“La cultura del vino en España empieza a florecer y el futuro se presenta muy interesante”

Cristina Alcalá es la directora de Fundación Cultura Líquida y su trayectoria profesional ha estado vinculada durante más de 20...

Isabel Blanco

Lunes 20 de Febrero de 2023

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Cristina Alcalá

Cristina Alcalá es la directora de Fundación Cultura Líquida y su trayectoria profesional ha estado vinculada durante más de 20 años a la divulgación y comunicación del sector vitivinícola. En la actualidad compagina su papel al frente de esta entidad con vocación social con su labor como docente en el Basque Culinary Center o en el Curso de Sumilleres de la Cámara de Comercio de Madrid y con sus funciones como jurado de cata profesional nacional e internacional para Decanter, el Concours Mondial de Bruxelles o los premios Bacchus, entre otros.

Durante la presentación del libro 'El sabor del éxito' en la tienda de vinos 'Marida e Vencerás' en Santiago de Compostela descubrimos con Cristina Alcalá como la obra póstuma de una de las figuras más destacadas de la sumillería internacional no solo narra la historia de su carrera profesional sino que ofrece un gran número de consejos y enseñanzas.

'El sabor del éxito' de Gerard Basset, con prólogo de Ferran Centelles, es el tercer libro que publica la editorial de Fundación Cultura Líquida, ¿qué motiva esta nueva publicación?

En la Fundación estamos centrados en la labor de divulgación del vino como cultura y, en este contexto, queremos rendir homenaje y mantener vivo el legado de personas que han sido muy significativas en el sector. El número y la profesionalidad de los sumilleres en España es cada vez mayor, por lo que nos pareció muy adecuado ensalzar esta figura. Gerard Basset es el sumiller más galardonado del mundo y, hasta la fecha, es el único que ha logrado el triplete de títulos: Master of Wine, Master Sommelier y Mejor Sumiller del mundo, entre otros muchos reconocimientos. Personalmente, le conocí en 2014, en Barcelona, durante una entrevista para El País, y posteriormente nos encontramos en múltiples ocasiones catando en Decanter.

En diciembre presentaron el libro en Barcelona, acompañados por su mujer, Nina Basset, y su hijo, Romané Basset. ¿Cuál ha sido la respuesta del público que ya ha leído el libro?

Estamos muy contentos con la respuesta, especialmente si se tiene en cuenta que se trata de un libro específico sobre vino. Las personas que ya lo han leído nos dicen que lo han hecho en tan solo tres días porque es una historia que engancha y sorprende. De hecho, se trata de un libro que no se dirige exclusivamente a sumilleres sino que narra una historia de superación personal. Para las personas que le conocían también está siendo un descubrimiento porque cuenta historias que incluso la gente más cercana a él desconocía.

¿Cuáles son los cambios que está experimentando hoy la profesión de la sumillería en España y qué papel están desempeñando en el sector?

La evolución en los últimos 20 años ha sido enorme, en primer lugar, porque ahora hay muchos más sitios en los que forman a sumilleres y, en segundo lugar, por la gran sensibilidad que se ha desarrollado en el entorno de la hostelería en relación con esta figura. A esto tenemos que sumar que ahora los sumilleres ya no están solo en restaurantes, sino que también están presentes profesionalmente en tiendas, distribuidoras, bodegas... La evolución, en este sentido, ha sido incluso conceptual, ya que su definición también se ha transformado. En general, estamos en un momento en el que la cultura del vino en España empieza a florecer, por lo que el futuro se presenta muy interesante. Gerard Basset definía al sumiller como "un hombre de negocios, un vendedor de vinos", algo polémico que hay que completar con el hecho de que estamos ante profesionales con mucha empatía y que conocen muy bien la psicología del cliente.

Otro dato que me gustaría resaltar es la incorporación creciente de la mujer a esta profesión. Cuando en el año 2000 hice el primer curso de sumillería, en total estábamos matriculadas tres chicas, sin embargo hoy en las aulas, las mujeres ya representan el 50%.

En relación al auge de la cultura del vino que menciona, ¿cuáles son las razones de que se haya iniciado un proceso de expansión?

En realidad este auge llega tarde porque en España elaboramos vinos desde hace muchísimo tiempo, de hecho, somos uno de los países productores más importantes. A pesar de ello, el trabajo de comunicación y divulgación no ha alcanzado a un gran público hasta ahora. ¿Por qué ahora? Considero que se le ha dado un punto más divertido y que el éxito de la cocina y la gastronomía ha supuesto un gran impulso. El vino vive en España un muy buen momento a nivel enológico, de viticultura y también en materia de divulgación porque hay una amplia variedad de discursos y muchos proyectos singulares que ponen en valor la tierra. Aunque el vino siempre ha estado en la mesa y ha sido popular, ahora se está acercando más a la ciudadanía.

Precisamente en la Fundación Cultura Líquida están centrados en la divulgación, ¿cuáles son los objetivos que guían su labor?

Hay una frase con la que definimos la Fundación que me gusta especialmente, "queremos conectar geografía, vinos, cultura y personas". Estamos centrados en la gestión cultural de proyectos transformadores que aporten socialmente lo mismo que el vino nos devuelve a nosotros. Esa es la idea honesta y clara con la que nos presentamos el 1 de diciembre de 2021. Nos consideramos una entidad de acción y reflexión, que desde el primer día presenta proyectos tangibles, como la editorial. Aspiramos a aportar y a ser interesantes, ya no solo para los profesionales del sector sino para la sociedad en general.

¿Cuáles son los retos a los que quieren dar respuesta desde la Fundación?

La Fundación ha nacido para la divulgación, la defensa del patrimonio vitivinícola y el legado de los profesionales de este sector. Nuestro reto principal es poner en valor todos aquellos márgenes culturales de este ámbito, más allá de una bodega o una botella. Nuestra ilusión es involucrarnos en proyectos que pongan al vino en el centro del futuro.

Isabel Blanco
Licenciada en Periodismo. Máster en Dirección de Comunicación Corporativa.
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