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Pago Valdebellón 2015 o la personalidad única de la uva Cabernet Sauvignon de Abadía Retuerta

Miércoles 03 de Octubre de 2018

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La virtud de un gran vino es que cada añada sorprenda pero mantenga su personalidad

La virtud de un gran vino es que sea reconocido por sí mismo. Que con el paso del tiempo se identifique la esencia de la uva, o uvas que lo componen, del terruño y también de las personas que lo convierten en una joya. La virtud de un gran vino es que cada añada sorprenda pero mantenga su personalidad. Es decir, su esencia. Pago Valdebellón 2015 llega al mercado para cautivar, de nuevo, a sus incondicionales. Ellos, cuando descubran esta nueva etiqueta, sabrán que de nuevo su elección ha sido perfecta. Porque deleita, fascina, e incluso, ensalza las mesas y momentos que acompaña.

TRADICIÓN Y MODERNIDAD

La primera gran diferencia viene marcada por el pago en el que se cultivan las uvas Cabernet Sauvignon. Se trata de un terreno calcáreo de textura limosa que se beneficia de un microclima particular. Hablamos de una uva que no es típica en esta zona vallisoletana, pero que, por fortuna, se ha adaptado fabulosamente a las características de la finca de Abadía Retuerta, en Sardón de Duero, junto a la imponente abadía del siglo XII.

Ángel Anocíbar, enólogo y director técnico de la bodega, indica que: "Tras 25 años podemos decir que la adaptación de la variedad Cabernet Sauvignon al singular terruño de Pago Valdebellón (suelo, energía y sol) es casi perfecta. La madurez de la uva nos permite obtener vinos con personalidad, finura y un gran potencial de mejora en botella".

Tras una completa maceración, Pago de Valdebellón 2015 ha reposado en barricas de roble nuevo francés durante 17 meses. El resultado salta a la vista: un atractivo e intenso rojo oscuro. En boca es enérgico y muy completo. Desarrollará su potencial durante los próximos cinco años.

Presume de cuerpo, si bien, se percibe un aire delicado a especias dulces, frutas exóticas y notas herbáceas. Junto a ello, aportaciones ligeras de tierra y mineralidad así como toques de cacao y de café. Su persistente bouquet de grosella destila, sin duda, un carácter indiscutible. Por todo ello, es decir, por su complejidad y gran personalidad, esta etiqueta ha merecido 93 puntos en Wine Advocate, del reconocido crítico norteamericano Robert Parker.

54 PAGOS

El pilar central de Abadía Retuerta es elaborar vinos que expresen la personalidad de cada pago y hacerlo solo cuando la añada cuenta con una calidad extraordinaria. La finca ocupa una superficie de 700 hectáreas, de las cuales 180 corresponden a viñedos. Están estructuradas en 54 pequeñas parcelas o pagos, diferenciados principalmente por la composición del suelo y cada uno plantado con una única variedad. Syrah representa el 10%, Tempranillo, el 70%, y Cabernet Sauvignon, asimismo el 10%. El 10% restante se divide entre Merlot, Petit Verdot y algunas variedades de blanco.

Desde junio, está a la venta Blanco LeDomaine 2017 (80% Sauvignon Blanc y 20% Verdejo) y Pago Garduña 2015 (100% Syrah). Un mes más tarde, en julio, llegó Abadía Retuerta Selección Especial 2015, que integra la mezcla de los mejores vinos de cada pago: 66% Tempranillo, 24% Cabernet Sauvignon, 8% Syrah y 3% Merlot. Las próximas referencias en llegar al paladar de los clientes, fruto asimismo de la añada 2015, serán Pago Negralada 2015 (100% Tempranillo), primeros de noviembre, y Petit Verdot 2015 (100% Petit Verdot), en diciembre.

PVP: 68 €

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