Investigadores de China afirman que un compuesto del vino puede acabar con la leucemia

Lunes 21 de Marzo de 2016

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Los investigadores chinos descubren que un compuesto natural mata las células del cáncer infantil más común

vino y ciencia

El resveratrol, un compuesto orgánico muy presente en el vino, especialmente el tinto, se ha mostrado eficaz en el tratamiento de múltiples enfermedades, según más de un centenar de estudios realizados en todo el mundo.

Pero los científicos todavía están trabajando para entender cómo funciona y cuáles son los mecanismos por los que se presenta tan beneficioso para el organismo, y así poder aprovechar las propiedades curativas.

Ahora, un equipo de investigadores en China ha descubierto otro posible uso del resveratrol como arma contra la leucemia, la forma más común de cáncer infantil.

Esta investigación parece haber descubierto que el beneficioso compuesto del vino tinto, se muestra muy eficaz en la prevención y cura de la leucemia, pero lo que todavía resulta un misterio es saber el porqué el resveratrol parece combatir y matar las células leucémicas.

La leucemia es un cáncer de la sangre. Las células sanguíneas cancerosas, fecuentemente los globulos blancos de la sangre (leucocitos) que componen nuestro sistema inmunológico, atacan a las células sanas de la médula ósea, encargadas de formar nuevas células. Es un cáncer frecuente en personas mayores de 55 años y entre los niños menores de 15. Los recientes avances en terapias y tecnologías de trasplante han ayudado a muchos pacientes, pero la enfermedad sigue matando a cientos de miles de personas cada año.

Esta nueva investigación publicada en la revista 'International Journal of Clinical and Experimental Medicine', fue realizada por Wang Binghua, Jiao Liu y Zhanfeng Gong del Departamento de Hematología, Hospital Central Wendeng de Weihai, China.

Lo que es verdaderamente interesante acerca de estos hallazgos es la peculiar manera en que el resveratrol mata a las células de la leucemia, por medio de un proceso llamado 'apoptosis', que es diferente de cómo el resveratrol se ocupa de otras enfermedades tales como el envejecimiento celular, donde la evidencia sugiere que el compuesto ayuda a las células a repararse, o en la curación post-trauma, en el que las funciones del resveratrol funcionan como un potente agente anti-inflamatorio.

La apoptosis provoca la muerte celular, pero de manera diferente de la necrosis, que es más agresivo e indiscrimatorio. El estudio encontró que el resveratrol redujo significativamente la viabilidad celular y desencadena la apoptosis en células de leucemia, es decir ataca sólo a las células cancerígenas malignas y las mata.

La prueba se llevó a cabo mediante la exposición de las células cancerosas a disoluciones variables de resveratrol, que van desde 10 micrómetros a 160 micrómetros, por períodos variables de tiempo de 24, 48 y 72 horas. Se observó ataque a las células de leucemia después del tratamiento con resveratrol en forma de contracción celular y deformación de la membrana, entre otros signos.

El resveratrol inhibió el crecimiento de las células de la leucemia en el 60,9 por ciento después del tratamiento durante 24 horas, un 67,9 por ciento después de 48 horas, y en el 70,3 por ciento después de 72 horas.

Se determinó la tasa de inhibición máxima en el 70,3 por ciento cuando los científicos utilizaron 160 micrómetros por 72 horas.

Esto demuestra que la eficacia de resveratrol como un tratamiento de la leucemia depende tanto de la concentración de la dosis y el tiempo pasado en contacto con las células diana.

Aunque el mecanismo exacto por el que el resveratrol activa la apoptosis no está totalmente claro, los resultados sugieren que esto podría ser debido a la interferencia del resveratrol en las vías mitocondriales dentro de la leucemia de células algo esencial en los sistemas de comunicación de la célula.

Estos resultados se muestran prometedores para el desarrollo de resveratrol como una terapia eficaz y natural para el tratamiento de la leucemia, en particular entre los pacientes que no responden a terapias más tradicionales, tales como la quimioterapia.

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